Tonalá, Jalisco.- Un tribunal de justicia de Jalisco dictó una sentencia de 122 años de prisión contra J. Jesús ‘N’, quien fue hallado culpable de la muerte de 11 trabajadores de la construcción y por las heridas causadas a dos personas más, en la colonia Jauja, de Tonalá. La resolución del juez también impuso una sanción de 6 millones 453 mil 18 pesos destinada a reparar el daño a las familias de los fallecidos y a los sobrevivientes del ataque.
Los sucesos ocurrieron la tarde del 27 de febrero de 2021, alrededor de las 18:00 horas (local), cuando un grupo de obreros descansaba en la vía pública. Estas personas aguardaban el dinero correspondiente a sus labores de la semana. Mientras convivían cerca de una camioneta cargada con herramientas de trabajo, como palas y marros, un vehículo llegó al sitio. De dicha unidad bajaron varios hombres, entre ellos el ahora sentenciado.
Los agresores utilizaron armas largas de calibre 7.62 y pistolas de calibre .45 para disparar contra los presentes. El ataque fue directo y afectó tanto a quienes estaban sentados como a los que buscaron refugio para escapar de las balas. Al terminar la agresión, 11 personas perdieron la vida, entre las que se encontraban algunos menores de edad. Los registros del caso mencionan que el sentenciado formaba parte del grupo delictivo llamado Cártel Nueva Plaza.
Para llegar a esta conclusión, el Ministerio Público presentó pruebas de balística y reportes sobre el lugar de los hechos. Se realizaron estudios de las trayectorias de los disparos y se recabaron testimonios de quienes presenciaron el ataque. El trabajo de la Policía de Investigación y de las áreas de litigación fue necesario para sostener la acusación durante el proceso del juicio oral.
El monto económico fijado por el tribunal tiene como fin apoyar a los afectados directos. Este proceso judicial buscó sancionar la agresión contra los trabajadores que se encontraban en un estado de indefensión al momento de los disparos. Las pruebas permitieron confirmar la presencia de J. Jesús ‘N’ en el sitio de la masacre. Con esta pena, el sistema de justicia da una resolución a la gravedad de los actos cometidos.
Fuente: Tribuna del Yaqui
