Ciudad Obregón, Sonora.- Organizaciones de la sociedad civil y liderazgos de cámaras empresariales, manifiestan su preocupación ante el decreto publicado ayer por el presidenteLópez Obrador, en el cual se establecen facultades a lasFuerzas Armadaspara realizar tareas de seguridad.

A partir de este martes y hasta el27 de marzo de 2024, el presidenteAndrés Manuel López Obradorpodrá disponer de las Fuerzas Armadas para realizar tareas de seguridad pública, lo anterior fue decretado por el propio mandatario y publicado este lunes en elDiario Oficial de la Federación(DOF).

Esto, a pesar de que López Obrador se comprometió en su momento, siendo candidato a la Presidencia de la República, a sacar al Ejército de la lucha contra el crimen organizado y regresarlo a sus cuarteles en seis meses, y adelantaba también que impondría un mando único y una serie de medidas para serenar al país y así regresar la tranquilidad a los hogares mexicanos.

El decreto presidencial da cumplimiento a la reforma constitucional aprobada por el constituyente permanente. De esta forma, entra en vigor elArtículo Quinto transitoriodel decreto del 26 de marzo de 2019, que posibilita la intervención de Fuerzas Armadas en temas de seguridad pública.

El acuerdo publicado ayer en el DOF contiene cinco artículos y dos transitorios, y establece que durante los próximos cinco años, y mientras la Guardia Nacional desarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial, el mandatario nacional “podrá disponer de la Fuerza Armada permanente en tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria”.

  • Genera consensos, pero en contra

El decreto generó consensos, pero en contra y provocó la reacción de organizaciones como Seguridad sin guerra y Causa en Común, que a través de sus redes sociales manifestaron su preocupación.

“El decreto es contrario a lo mandado por laSuprema Corte de Justicia de la Naciónque determinó sin equívocos la subordinación de cualquier acción de la Fuerza Armada permanente a autoridades civiles”, afirma Seguridad sin guerra.

“El acuerdo pone en evidencia lo que a lo largo del último año ha sido una realidad evidente: la Guardia Nacional es una etiqueta para disfrazar a las Fuerzas Armadas de cuerpos civiles. Eso, quizá sea el único cambio: el militarismo salió del clóset”, detalla la organización. Por su parte, para Causa en Común, que preside María Elena Morera, con esta publicación se refrenda la definición militarista de la seguridad por parte del Gobierno Federal.

El Gobierno Federal -dice Causa en Común en un comunicado emitido ayer- refrenda, con toda claridad, que promueve un marco de actuación militar deliberadamente ambiguo, discrecional, sin controles y sin plazos”.

  • Bienvenida sea a Cajeme

Por su parte, el alcalde, Sergio Pablo Mariscal Alvarado, señaló que todas las medidas legales que sean desarrolladas por los diversos ámbitos de Gobierno son bienvenidas para el combate al crimen y para avanzar en el mejoramiento de la seguridad pública en todas las áreas.

Para Cajeme la única limitante a la participación de fuerzas federales o estatales es el respeto a la autonomía municipal, en el marco de la Constitución, por lo que esperamos que esta participación sea precisamente como lo establece el decreto presidencial: extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria”.

  • Empresarios rechazan militares en la calle

Regino Angulo Rodríguez, presidente del Consejo de Promoción Económica de Ciudad Obregón (Copreco), expresó que se tiene que ver una solución en el tema de la inseguridad, la cual ha venido creciendo de manera consistente, ya que a pesar de los tiempos actuales de contingencia, no se ha visto una disminución.

Creo que se deben de tomar todas las medidas necesarias para detener este problema, siempre haciendo valer el Estado de Derecho y sobre todo poniendo en primer lugar la seguridad de las posibles víctimas, esto en favor de la comunidad”, expresó el dirigente.

Por su parte,Julio César Pablos Ruiz, dirigente de Canacintra en Cajeme, calificó como una incongruencia por parte del Gobierno Federal, debido a que en sexenios anteriores esta medida fue muy criticada por la falta de resultados, siendo López Obrador uno de los detractores de dicha iniciativa.

Explicó que, en espera de resultados, al analizar lo realizado por la Guardia Nacional, no se han visto resultados, por lo que no tiene caso continuar por el mismo camino, a esto se suma la poca confianza que le tiene la gente tras el video que circuló en redes sociales y donde elementos de la Guardia Nacional extorsionan a un presunto vendedor local de drogas.

En cuanto a ello, Canaco Cajeme señaló que “nos hubiera gustado que las funciones de calle sigan en manos de la Policía Municipal o Civil, esperamos que no se violen los derechos de las personas”.

  • Hay que replantear estrategias

Manuel Emilio Hoyos Díaz, director del Observatorio Sonora por la Seguridad, señaló que “desde un principio el Gobierno Federal vendió la Guardia Nacional como la panacea para resolver el problema de la inseguridad y violencia”.

Lo señalamos: no habrá Guardia Nacional que alcance para resolver el problema si no se fortalecen las policías municipales y, sobre todo, se mejoran las capacidades de investigación de las fiscalías, tenemos el fracaso del plan piloto y cómo aumentó la violencia con el cambio a mandos militares en la región; Cajeme es un caso que tiene que replantearse y generar un pacto por la seguridad no únicamente desde lo policial sino desde lo educativo, económico, social”.

  • Un problema que ya se veía venir

Jorge Pesqueira, maestro de tiempo completo de laUnisony especialista en mediación, señaló que desde hace tiempo ya antes de que se reformara la Constitución se celebraron coloquios y foros donde señalaban el gran asalto a la democracia que sería.

Ahora la aparición y acuerdo es el producto de algo que da licencia de lo que se estableció en el quinto transitorio del decreto del 23 de marzo de 2019”, explicó.

Pesqueira, advirtió que ya se ve a miembros del Ejército con un uniforme distinto, “actúan bajo los protocolos de un sistema que no se corresponde con el respeto pleno debido de los derechos humanos”.

“El Ejército Mexicano operando como Policía es un órgano que vulnera derechos humanos, no porque quiera sino porque la formación de un soldado se da en razón de ciertas características que no son las de policías”.

Llevar a un soldado a que haga actuaciones de policías es colocarlo en un espacio que no les corresponde, y en todo caso él va actuar conforme a las normas castrenses y no conforme a las normas de los civiles o que una Policía Federal, Estatal o Municipal”, aseveró, Jorge Pesqueira.