Ciudad Obregón, Sonora.- El olor a plomo y la sangre en la banqueta podían comprobar que el hijo de Roberto había sido asesinado fuera de su casa. Un mes más tarde las autoridades desistieron y dieron ‘carpezato’ al caso, el menor pasó a ser una cifra más en las estadísticas de los homicidios dolosos. Víctimas sin más, porque enSonorahacer justicia es casi una misión imposible.

La impunidad del estado enhomicidios dolosos, es de 80.6 por ciento, es decir de cada diez casos solo se resuelven dos de acuerdo con datos de la organización ‘Impunidad Cero’. Todo esto, como retrato de una autoridad judicial que no cuenta con las herramientas, recursos, ni personal capacitado para resolver los casos.

Los delitos de Sonora requieren una investigación muy especializada, por ser de gran impacto. En general se observa que hay un estancamiento para procesar a los responsables”, afirmó Paola Jiménez, coordinadora de evaluación de Jurimetría Iniciativas para el Estado de Derecho A.C.

Lo que habla precisamente de una autoridad rebasada no solo en lo judicial sino en el campo de batalla. Para junio de 2020, la tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes fue de 44.6. Cifras superiores a países comoVenezuelaoHonduras, que se ubican entre las naciones más violentas del mundo.

Ministerios, corrupción y falta de voluntad
Para procurar justicia, los eslabones clave son losministerios públicos. Mientras en entidades comoChihuahuahay 29.4 por cada 100 mil habitantes, oQuintana Roo17.5, Sonora apenas suma 6.3, lo que le ubica entre los peores, muy lejos del promedio nacional de 9.6.

Lo dicho no solo representa un problema para el ciudadano de batallar para encontrar una autoridad dónde interponer sus denuncias, sino que también significa que cada oficina ministerial acumula un exceso de trabajo, en el caso específico sonorense es de 88.6 casos.

Darbé López Mendívil, vicepresidente de laBarra Sonorense de Abogados, menciona que la falta de presupuesto es uno de los principales problemas que enfrenta la entidad, ya que estados comoDurango,Baja CaliforniayChihuahuareciben mayor cantidad de recursos, lo que ha ayudado a que sus índices de impunidad se reduzcan.

Mucho de lo que alimenta la impunidad es la falta de atención, hecho que desincentiva a la ciudadanía, no solamente a que denuncie, sino que coopere, que apoye y que aporte datos. Todo inicia, creo yo, desde la política presupuestal”.

En contraparte, Paola Jiménez aseveró que, si bien, sí son necesarios, más ministerios no significaría que el problema de impunidad quede resuelto.

Si bien la cantidad es importante no es un factor determinante para la efectividad, es mucho más relevante el modelo de gestión”.

Un ejemplo el caso deNuevo Leóndonde hay 4.1 ministerios por cada 100 mil habitantes sus niveles de impunidad son del 35 por cierto, “más allá del número, nosotros consideramos que es más importante ver qué están haciendo“.

Sabemos que el problema de la corrupción es bastante fuerte y sí puede impactar en la resolución, en casos se puede ver qué hay penetración del mismo crimen organizado en las instituciones”, sentenció la investigadora.

Sin elementos
La falta de innovación y el tradicionalismo en los modelos ha apostado por resolver los crímenes detrás del escritorio cuando la calle se convierte en zona de guerra. Lo que habla sobre la falta de policías de Investigación.

Al cierre de 2018, en las fiscalías del país había 10 mil 237 policías ministeriales, investigadores o judiciales, según la información presentada en elCenso Nacional de Procuración de Justicia del Inegi (CNPJE)de 2019, lo que resulta en una tasa de 8.2 policías investigadores por cada 100 mil habitantes.

Guillermo Zepeda, investigador de Impunidad Cero, puntualizó que es necesario que gobiernos inviertan en contar con el mayor número de elementos,

en el caso de Nuevo León el policías es el que investiga, el ministerio público se queda en la oficina y ve qué falta, pero en muchos otros estados se invierte más por el policía que son los que hacen el trabajo”.

En ese sentido, Sonora ni siquiera figura en el mapa, pues el estado con el número más bajo que se registra esTlaxcala, con 0.1 policías, lo que da por hecho que la entidad prácticamente se encuentra en un punto nulo.

En esa misma línea se encuentran los servicios periciales, que son fundamentales para la investigación de los delitos. En ese indicador el estado queda casi inhabilitado, pues al cierre de 2018 contaba con apenas 2.4 peritos por cada 100 mil habitantes; mientras que el estado mejor posicionado esBaja California Sur, con 14.1 peritos.

Roberto va cada mes sin falta a la fiscalía para pedir informes sobre el asesinato de su hijo. La respuesta es siempre la misma: “no hay avance en la investigación“, una víctima más de la impunidad que controla a Sonora.