Hermosillo, Sonora.-A pesar de los buenos augurios gubernamentales y la promesa de que se realizarán proyectos para disminuir el desabasto de agua, la realidad en Sonora es crítica, pues los acuíferos agonizan, no hay una recarga sostenida y tampoco una política pública clara que amaine la problemática.
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De acuerdo al Sistema Nacional de Información de Agua (SINA) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la mayor parte de los principales acuíferos sonorenses se encuentran en números rojos, lo que detalla la crisis que vive la entidad, que en ciertos puntos no ve tan lejana la estadística que dejó sin servicio del líquido a la zona metropolitana de Monterrey.
Por ejemplo, el Sistema de Acuíferos y Cuencas de la misma Comisión detalla que de los 17 acuíferos que corresponden a la costa sonorense, nueve de ellos están sobreexplotados, algunos como el caso de Hermosillo, al borde del colapso; lo delicado estriba en que, de los otros ocho, la mayoría está cerca de pasar también a números negativos.
Los crueles datos
El acuífero llamado “Costa de Hermosillo” es el que peores condiciones presenta, lo que confirma que de no ser por el agua que se lleva a la capital desde el sur, ésta no tendría forma de abastecer su demanda, cada día más grande.
Las estadísticas oficiales revelan que el acuífero tiene una Disponibilidad Media de Aguas Subterráneas con déficit de 96.952 hectómetros3 (hm), equivalente a 96 millones de metros cúbicos o 96 mil millones de litros de agua; es decir, tiene un negativo de esa magnitud, superior casi ocho veces al de la Zona Metropolitana de Monterrey, hoy en desgracia por los intensos tandeos de agua.
Para un acuífero que tiene como recarga promedio anual los 250 hm cúbicos por año, la extracción de casi 347 mil millones de metros cúbicos en el mismo periodo resulta inviable por el déficit antes descrito.
El punto más crítico para la capital es que también se encargó de abatir los acuíferos cercanos, pues Mesa del Seri, Río Zanjón y El Sahuaral también están en negativos con un promedio de 18.11 hm3; únicamente Arivaipa, La Poza y Puerto Libertad presentan cifras positivas, aunque por un margen escaso.
Guaymas en crisis
Pero Hermosillo no es el único foco rojo. En el sur la situación no es más halagüeña, pues tanto Guaymas como Cajeme se encuentran en medio de una crisis que en los próximos meses podría empeorar.
El acuífero de San José de Guaymas, ubicado en el corazón del puerto, presenta un -14 hm3, mientras que el del Valle lo hace con -11.35, lo que significa que hay un déficit superior a los 25 mil millones de litros de agua anualmente.
Particularmente en el caso del Valle, que es el más grande, la recarga anual es de 100 hectómetros cúbicos y la extracción por bombeo es de 140, algo que a simple vista lo vuelve insano.
En riesgo
Cajeme es un caso aparte, pues durante años se ha presumido el estado de su cuenca y sus acuíferos, pero los últimos datos federales no invitan al optimismo. Con una superficie de 69,590 kilómetros cuadrados, en su balance de aguas subterráneas se especifica que la recarga anual es de 564.1 hectómetros cúbicos, mientras que la descarga es de 600.6, por lo que el almacenamiento anual presenta una pérdida de 42.2 hm3.
En términos más específicos, son solo 196,212 metros cúbicos disponibles el saldo positivo de este acuífero, presionado por los grandes volúmenes extraídos por la agricultura y la industria.
La tensión aumenta al revisarse la situación del acuífero Cocoraque, con el cual comparte territorio y zonas de influencia, extendiéndose en este caso a Navojoa y Etchojoa, entre otros.
Este manto presenta un negativo de 168,900 metros cúbicos por año, lo que pone en una encrucijada a los municipios señalados.
Las presas, otro drama
La situación del agua en Sonora empeora al revisar el estado de sus presas; de acuerdo al Monitoreo de la Conagua, las dos de Hermosillo (El Molinito y Abelardo Rodríguez) están al 11 y 0 por ciento respectivamente de su capacidad. Un drama.
Algo que no mejora al revisar el resto, pues las presas del norte: Santa Teresa (7 por ciento), La Angostura (16 por ciento) y las del sur (El Oviachic 18 por ciento) o Mocuzari (1 por ciento), presentan también un panorama desolador.
De hecho, de las nueve presas registradas por Conagua en la entidad, solo la Plutarco Elías Calles supera el 20% de capacidad, lo que resume tanto el problema como los riesgos que conlleva.
Fuente: Staff
