Ciudad Obregón, Sonora.-La democracia tiene un gran reto para 2024, y no se trata precisamente de una lucha entre partidos de izquierda o derecha, sino de vencer alabstencionismo. Es decir, hacer que los ciudadanos y ciudadanas participen.
Si bien las elecciones del pasado 5 de junio le sirvieron a los partidos para ver qué tan bien o mal posicionados se encuentran, también revelaron que no se logróconvocara la mayor parte del electorado. Y ese resulta el principal desafío, tanto para el partido en el poder como para la oposición, convencer a los electores de ejercer su derecho.
Abstencionismo, el protagonista
En los seis estados (que el pasado domingo tuvieron sus elecciones) elInstituto Nacional Electoral(INE) instaló 21 mil casillas electorales con la intención de que salieran a votar 12 millones, sin embargo, la participación ciudadana no rebasó el 55 por ciento en ninguna entidad.
Por ejemplo, Oaxaca registró su participación más baja en la historia desde 1998, con apenas un 38 por ciento, es decir seis de cada 10 no votaron, pues de un total de 2 millones 993 mil 658 oaxaqueños inscritos, sólo votaron un millón 118 mil 942 electores.
Lo que significa queSalomón Jara Cruz, candidato deJuntos Haremos Historia, arrasó con más del 60 por ciento de los votos en los comicios en los que menos oaxaqueños participaron en 24 años.
Quintana Roofue el segundo con la participación más baja, con 40. 4 por ciento. Las otras entidades donde votó la mitad o menos de la mitad de los ciudadanos son:Durangocon 50 por ciento;Hidalgocon 47 por ciento yAguascalientescon 46 por ciento.
Únicamente en Tamaulipas el porcentaje de participación ciudadana fue mayor al 50 por ciento del padrón electoral, pero no mayor al 55 por ciento. Aunque los expertos afirman que no se puede hablar de que la abstención crece “en potencia” los resultados sí invitan a la reflexión, pues en 2018 no hubo una sola entidad que se quedara sin más de la mitad de participación en lo individual.
¿Tiro?
En su columna para el Financiero, Luis Carlos Ugalde, expresidente del Instituto Federal Electoral, considera que uno de los elementos que se tienen que tomar sí o sí en cuenta para 2024, es sin duda, qué más salgan a votar.
Cuando la tasa de participación es baja, el partido oficial (hoy Morena, antes PRI) gana por amplios márgenes: predominan los votos de los grupos más movilizables, vinculados a programas del gobierno o que trabajan en burocracias gubernamentales”, señala.
Sostiene que si en cambio hay mayor participación, la elección puede ser más reñida y que además quien resulte ganador será “por el voto convencido de la ciudadanía y no por algún tipo de coacción del voto”.
Recuperar
Incluso otro de los retos para 2024 es recuperar la confianza de los electores, pues en México los partidos políticos se encuentran en último lugar de confianza ciudadana, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Cultura Cívica (Encuci) 2020 del Inegi.
Y es que el 76.4 por ciento de la población de 15 a más años dijo confiar poco o nada en los institutos políticos y solamente un 21.8 por ciento dijo tener mucha o algo de confianza en ellos. Lo que implica un reto mayúsculo, sobre todo para la oposición que debe buscar nuevas fórmulas si quiere ser una opción.
Destacado
No es la primera vez que el ??abstencionismo resulta el ganador de un ejercicio democrático, en la Revocación de Mandato la participación ciudadana resultó ser solamente del 17. 77 por ciento, no llegando al porcentaje necesario para ser vinculante.
??52.3 por ciento de abstencionismo se registró en las pasadas elecciones en seis estados de la República, según estimaciones del INE.
6 Millones de personas son las que no habrían salido a votar el pasado domingo, de acuerdo con estimaciones.
Algo más
Quien también considero que ganó el abstencionismo fue el líder de los diputados del PRI,Rubén Moreira, quien dijo que cada partido tiene que hacer unareflexiónpues quienes van agobernar“no tienen los porcentajes necesarios de legitimidad”.
Fuente: Tribuna