Cajeme, Sonora.-LaSecretaría de la Defensa Nacional (Sedena)solicitó alAyuntamiento de Cajemecinco espacios para instalar destacamentos en colonias con alto índice deseguridad, los que le serán concedidos en los próximos días.

El problema es que, de facto, la Sedena pretende asumir responsabilidades que le corresponden a los policías municipales, como es mantener la seguridad en la mancha urbana y evitar la consumación de delitos del fuero común.
A todas luces se trata de un aceleramiento del proceso de militarización de la seguridad pública que diversas organizaciones han criticado con vehemencia desde que el presidente López Obrador consideró a las fuerzas castrenses como su brazo derecho para gobernar.
De acuerdo conSamuel Storr, miembro delPrograma de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana, “la sustitución de una policía municipal por fuerzas militares implica que en este municipio la policía deje de operar. A cambio de eso, se implementarán acciones como patrullaje aleatorio y retenes diseñados para detener a personas en la comisión de algún delito, es decir en flagrancia, que es la única manera en que el ejército puede realizar detenciones. No podríamos hablar de investigación o prevención”, señaló.
Para Storr, “la presencia de estos soldados armados, sin experiencia en el entorno local, expuesto al peligro y con capacitación enfocada en el uso de armas, implica inmensos riesgos para la población. La estrategia busca generar resultados inmediatos en vez de soluciones duraderas, lo que crea condiciones para la comisión de abusos”.
Si bien es cierto que en mayo de 2020 el presidente López Obrador decretó que las fuerzas armadas pudieran estar a disposición de las autoridades civiles para realizar tareas de seguridad pública, “el decreto reconoce que la participación debe ser extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria”, nunca por encima de la autoridad civil explica el especialista.
Por su parte, Cristina Reyes, parte de México Unido Contra la Delincuencia, consideró que este tipo de acciones es un síntoma clásico cuando la autoridad local se siente rebasada o incapaz de afrontar un problema tan grande: “Cuando ven que el problema es muy complicado le ceden esto al ejército, aunque está comprobado que el ejército complica y aumenta el contexto de violencia”, argumentó.
Reyes explicó que el problema principal estriba en que las autoridades estatales y municipales olvidan trabajar “en sus corporaciones, a las cuales no refuerza, no capacita para poder sustituir la labora de los militares y que éstos regresen a las funciones para las que fueron creados”.
- REALIDAD MUNICIPAL
Con la instalación de los destacamentos de la Sedena, desaparecerá la Casa del Migrante, lo que ha levantado ámpula en la sociedad, además de ejemplificar el proceso de militarización en el país.
La situación deCajemepreocupa a expertos en la materia y a la sociedad civil, quienes argumentan que la militarización, promovida por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y aceptada por el municipio, es riesgosa y resulta contraproducente, pues hasta ahora la estrategia implementada en Cajeme no ha dado resultados.
El entregar a las fuerzas armadas la responsabilidad de combatir la violencia, tal y como si fueran oficiales de policía, no es nueva. En los últimos cuatro años, el municipio ha cedido a la Sedena, laGuardia Nacional (GN)y la Marina espacios para su instalación, destinando incluso recursos propios para pagar el hospedaje de los elementos militares.
No está demás decir que ha sido precisamente bajo el mando de la fuerza militar, al frente de Seguridad Pública, que Cajeme ha vivido violentos episodios, y no sólo eso, con la presencia militar también se ha debilitado a la Policía Municipal, quienes en diversas ocasiones acusaron que se les estaba queriendo imponer un dogma (el militar) que no iba de acuerdo a su preparación de carrera.
- CASA DEL MIGRANTE, UN ESPACIO NECESARIO
“No hay un plan para combatir al crimen organizado, se les asigna a las fuerzas armadas mucho presupuesto y los tienen con tareas distintas a las que les corresponden, como construcción o aduanas, lo que da la impresión que han descuidado la lucha contra el crimen organizado”.
Sobre todo, con la política pro delincuentes del presidente. Y si no conocemos que van a hacer aquí, ¿Cuál es la razón de estar poniéndoles destacamentos?”, argumentó Julio César Pablos, presidente de la asociación ‘Yo Observo Cajeme’.
El empresario lamentó que la Casa del Migrante, un espacio necesario para brindar la atención, sea uno de los puntos donde será instalado un destacamento. Y añadió que es necesario conocer la estrategia para poder justificar que se le dé cada vez más recursos, financieros, humanos y materiales a las fuerzas armadas.
Ana Lucia Flores Schwarzbeck, presidenta del Bazar Solidario, llamó a las autoridades municipales a analizar a fondo la intención, debido a que no se puede cubrir una necesidad, desprotegiendo a otra, sobre todo cuando la falta de estos espacios son una posible causa de que se cometan delitos.
No porque estas personas sean de escasos recursos vamos a darles la espalda, y es parte de lo mismo, muchos de ellos roban por la necesidad de poder sobrevivir y el no tener un lugar que los apoye aumenta el riesgo que incrementen delitos que se pueden evitar”, señaló Flores Schwarzbeck.