Cajeme, Sonora.-El sur deSonoraes una de las regiones más afectadas por elcambio climáticoen las últimas décadas, donde la ausencia de lluvias y la huella del hombre han cambiado la fisonomía de las ciudades y de las áreas verdes, desapareciendo por completo lospulmones naturalesde la región.

Esta transformación urbana, aunque es ciertamente necesaria para el desarrollo de las ciudades, no ha contemplado la reposición de espacios naturales o el mantenimiento de los mismos. Por ejemplo, donde antes se encontraban frondosos árboles no hay más que troncos secos y viejos que han muerto, lo mismo ha pasado con las pequeñas lagunas de agua que han quedado secas.

TRIBUNA hace una recopilación de los espacios que se han transformado a lo largo del tiempo y consulta a los expertos y autoridades, quienes aseguran que no sólo no se han tomado acciones suficientes para contrarrestar el cambio climático sino que también acusan que el problema ha sido ignorado.

El cambio en las áreas verdes de Sonora. Foto: Tribuna
El cambio en las áreas verdes de Sonora. Foto: Tribuna

Cambio radical

EnNavojoadurante la década de los ochentas, la entrada norte de la ciudad, a la altura del monumento a los ‘Hermanos Talamante’ o también conocido como ‘Los tres picos’, recibía a los viajeros con un frondoso paisaje, en medio de decenas de álamos que cubrían el Río Mayo; sin embargo, a principios del año dos mil, su imagen cambió radicalmente, donde hasta el momento, la zona luce desolada, con escasos troncos de álamos que fueron vandalizados.

Además de la ausencia de lluvias durante los últimos años, la falta de humedad en el Río Mayo, se debe a que laComisión Nacional del Agua (Conagua)no permite el flujo natural del río, desviando el agua hacia los canales de riego, acabando así con el ecosistema de la región en unos años.

El agua en la región se privatizó, se le comenzó a ver como negocio y la convirtieron en mercancía; Conagua y elDistrito de Riego038 son los culpables de desaparecer la humedad en el Río Mayo, el agua dejó de correr en esa zona, a pesar de que, por Ley, están obligados a soltar agua al río para que corran por lo menos ocho metros cúbicos por segundo, pero no lo hacen para asegurar su cosecha”, indicóFrancisco Javier Félix Gastélum, historiador navojoense.

Otro de los puntos que cambiaron radicalmente con el paso del tiempo, es la calle Sufragio Efectivo, o también conocida como la calle Ferrocarril, a escasos metros de la entrada rumbo a Pueblo Viejo; esa calle estaba cubierta por una alameda, pero, la falta de humedad en la zona, así como el crecimiento comercial de la ciudad, acabó con su vegetación para darle paso a la construcción de inmuebles.

En Navojoa, los intereses particulares, siempre se han impuesto sobre los intereses públicos; tal es la muestra de la construcción del canal de riego que atraviesa la ciudad y desvía el curso natural del agua, así como la construcción de fraccionamientos que destruyeron esos espacios para darle paso a la inversión pública como pavimentación y drenaje”, puntualizó.

Además del ecocidio provocado por la mano del hombre, el panorama a corto plazo en la región no es la ideal, debido a que autoridades afirmaron que, según estudios hidrogeológicos, señalaron que el agua en el subsuelo de Navojoa, ya no se encuentra a seis metros de profundidad, sino que ahora se tiene que perforar hasta 250 metros para encontrar signos de agua.

Sin pulmones naturales

Algo similar pasa enCiudad Obregóndonde en medida que crece la ciudad se va quedando sin áreas naturales, por ende, sin árboles lo que provoca que haga más calor, una especie de efecto invernadero que se crea al tener mucha construcción/pavimentación y pocos o nulos espacios verdes.

Uno de los puntos emblemáticos que ha sufrido un gran cambio ha sido la calzada Francisco Villanueva, hace no más de 20 años frondosos árboles, en su mayoría eucaliptos, acompañaban esta vialidad, principal acceso al Parque Industrial y al Panteón del Carmen, con los años algunos de ellos han sido talados por representar un riesgo e incluso han caído tras fuertes lluvias, para los expertos el principal problema radica en que no se ha reforestado la zona.

Hemos estado recalcando muchas veces que urge reforestar Cajeme, pero se sigue con mucho análisis y vemos que está paralizado el asunto, muchas veces porque algunos funcionarios realmente no están capacitados”, mencionó preocupado el presidente de la agrupación ‘Eco Jóvenes’, Érico Isaías López.

Agregó que desafortunadamente a medida que crece Obregón se van viendo más afectaciones por el descuido que se le da a estas áreas y por la falta de reparación de daños por parte de los responsables. “Nosotros hicimos una propuesta del árbol, pero se ha frenado el proyecto bajo el argumento de que se está analizando por parte de los regidores”.

Otro de los puntos que han sido dañados por la huella del hombre fueron los árboles de la calle Ostimuri, cuando en la administración de Sergio Pablo Mariscal, fueron talados. “Un ejemplo de la falta de reparación de daños es la tala de árboles en la calle Ostimuri cuando se quería construir la ciclovía. LaProcuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa)ya no nos contestó a nosotros, parece que dio por terminado el asunto, ante la denuncia que pusimos sobre el retiro de los árboles en esa calle”.

Explicó que, por poner un ejemplo, a medida que crece la ciudad se pueden llegar a retirar hasta 50 árboles y se planta uno para ‘reparar’ el daño ocasionado. “Lo triste es ver que a la gente no le importa realmente y se conforma con este tipo de actos, tenemos que entender que todo esto nos afecta a todos y empezar a ver más por el medio ambiente”, mencionó.

Plazas se han respetado, áreas verdes no

El problema enGuaymases un poco más complejo, porque si bien las plazas se han mantenido no pasó lo mismo con las áreas verdes que han sido eliminadas o vendidas por autoridades municipales, además el cambio climático ha hecho lo propio al acabar con la vegetación.

De acuerdo con el historiador y cronista de Guaymas, Faustino Olmos de la Cruz, en el Puerto al menos en el centro histórico dijo “no han quitado alguna plaza”; sin embargo, estas carecen de abundante vegetación, para ser consideradas pulmones para la ciudad.

Al ser cuestionado, sobre que en la plaza 13 de Julio en años pasados se secaron grandes árboles y también se ha cambiado la vegetación, dijo: “hay que recordar que la plaza 13 de Julio, data de alrededor de 1850, se llamaba plaza de Armas, y conforme al tiempo han plantado árboles que, por cuestiones mismas de la naturaleza como ciclones, lluvias, sequías, se han acabado”.

David Pintor Hernández, actual síndico municipal detalló que en la pasada administración de César Lizárraga en el periodo del 2009 – 2012 cerca de 150 áreas verdes en diversos sectores del Puerto fueron vendidas como terrenos para usos particulares, sin más explicación.

“Esa administración fue polémica, porque en algunos barrios esas zonas estaban destinadas para que fueran áreas verdes y se pudieran construir parques en las colonias. Pero la mano de los políticos de un ‘plumazo’ borraron esas zonas que estaban destinadas para esparcimiento familiar”, expresó.

De igual forma, expuso que han existido intentos de vender a particulares el antiguo parque infantil donde existe un número considerable de árboles, siendo un pulmón de la localidad. “Esperemos que, en los próximos años no se venda y no se acabe con la vegetación de ese lugar”.

Fuente: Tribuna