Navojoa, Sonora.-Dejar en cada corazón a unCristovivo y presente para sufrir menos y ser más felices bajo la esencia de la reflexión íntima con Dios tienen como objetivo losTalleres de Oracióny Vida que a partir de la próxima semana habrá en diez iglesias deNavojoa,HuatabampoyBacobampo.
Las sesiones religiosas católicas van dirigidas a jóvenes y adultos con disponibilidad de diferentes horarios y sedes estratégicas para mayor acceso y facilidad para quienes deseen integrarse.
En Navojoa las parroquias donde se ofrecerá este programa especial sonPerpetuo Socorro, Sagrado Corazón de Jesús, San Judas Tadeo, Nuestra Señora del Carmen, Santuario de Guadalupe, el templo de Nuestra Señora de Lourdes y en un salón anexo en el Sanatorio Lourdes.
La iglesia de Cristo Rey y Santuario de Guadalupe en Huatabampo mientras que en Bacobampo en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima.
Luisa del Carmen Morales Santini, coordinadora en Navojoa de losTalleres de Oración y Vida(TOV), informó precisó que las sesiones de fase introductoria abarcarán del lunes 22 al sábado 27 de agosto.
El programa completo consta de quince sesiones, una vez por semana, indicó, cuya duración de cada una es por dos horas.
Al igual que en un taller se aprende trabajando en losTalleres de Oracióny Vida se instruye en el arte de orar precisamente orando y así lograr el establecimiento de comunicación en la intimidad de la entrega hacia Dios, explicó.
La mayoría de las personas sabemos rezar”, señaló, “pero a estrechar una línea directa, de ser a ser, de persona a persona con Dios, lo va a aprender quien asista a estos talleres”.
Recordó que los TOV fueron instituidos como servicio eclesial dentro de una nueva forma de evangelización por el Padre Ignacio Larrañaga en el año de 1984.
Paso a paso el tallerista se va sumergiendo en el amor de Dios, aceptando con paz su voluntad en compañía de tres ángeles o actitudes que son la paciencia, perseverancia y esperanza”, amplió.
Destacó que se les llama de Vida porque con la lectura continua de la Palabra de Dios el alma de la persona va nutriéndose y haciendo precisamente vida las enseñanzas, dejando atrás miedos, ansiedades, tristezas, rencores, angustias, incertidumbres, todo lo que oprime y no deja vivir con paz.
Fuente: Tribuna