Ciudad Obregón, Sonora.-La promesa del presidenteLópez Obradorde que México tendría un sistema de salud público como el de los países del norte deEuropaestá muy lejos de cristalizarse, se sabe; la realidad es que este rubro es una de las principales deudas del presente sexenio.
Y Sonora sirve como el más claro ejemplo: pese a que ya existen proyectos, terrenos y acuerdos, concretos, los hospitales de especialidad proyectados en Guaymas y Navojoa no serán construidos, al menos no en 2023, pues nuevamente no hay recursos destinados a ello en elPresupuesto de Egresos de la Federación(PEF).
- Para el gobierno federal, la salud de los sonorenses no es prioridad
Todo tiene un origen: tras la pandemia, el sistema de salud público nacional sufrió lo indecible, pues a su delicada posición debió sumarse una emergencia sanitaria de gran envergadura, la cual lo dejó en situación precaria.
LaEncuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua(Ensanut) reveló que 38% de los ciudadanos no cuentan con servicio de salud alguno, ni público ni privado, lo que ejemplifica el fracaso en alcanzar la cobertura universal.
La derrota institucional ante el tema de salud se explica, en buena parte, desde la insuficiencia de recursos públicos; mientras los 859 mil millones presupuestados para este año no han alcanzado para cubrir todas las necesidades, los 892 mil que se espera sean erogados en 2023, tampoco tienen visos de lograrlo.
Tales faltantes presupuestarios perjudicaron a Sonora de forma importante; el estado únicamente tendrá dos obras en materia de salud, y ambas pequeñas: una ampliación en el área de quirófanos en el Hospital 12 enAguaprietay la construcción de cuatro consultorios en una Unidad de Medicina Familiar en Cananea.

- Cero recursos
Desde finales de 2018, con Claudia Pavlovich a la cabeza del gobierno estatal, Sonora promovió y cabildeó para que la Federación considerara la construcción de los hospitales de especialidad deNavojoayGuaymas.
Fue en 2019 cuando los ayuntamientos de ambas ciudades iniciaron las gestiones pertinentes, sobre todo en la búsqueda de un terreno en donde realizar la obra, requisito indispensable que el gobierno federal les impuso.
Y aunque ambas ciudades lograron adquirir el espacio, al final de ese año el presupuestofederalpara 2020 les marginó, con la promesa de que aguardaran para el de 2021. Para entonces, ya con inversiones incluidas para la adecuación del terreno, entre otros, nuevamente fueron bateados y engañados y así para el 2022 y, hoy, con miras a 2023.
El principal problema para Guaymas y Navojoa, ambos con gobiernosmorenistas, está en que el presidente López Obrador ha reiterado que no dejará ninguna obra en proceso a quien le suceda, lo que impediría la ejecución del proyecto.
Fuente: Tribuna