Ciudad Obregón, Sonora.-“Se avecina una tormenta”, ese fue el primer pensamiento que cruzó por la mente de Xólotl Valenzuela al recibir la noticia de que padece cáncer demama. A partir de ese momento todo ha sido una lucha, por su familia, por su profesión y por ella misma.

En entrevista con TRIBUNA, destacó cómo fue el proceso que atravesó al enterarse de su padecimiento, narrando que gracias a la autoexploración un día se dio cuenta de que todo había cambiado en su vida. Sin embargo, decidió no ver la situación como una amenaza, ni dejó que esto le impidiera terminar su especialidad como médico, pues estaba cursando ya el tercer año.

“Tengo un año y dos meses con cáncer de mama. Todo empezó con la autoexploración, yo generalmente me autoexploraba cada dos meses y se dio la situación de un familiar muy cercano que también tiene cáncer de mama, me entró la duda porque ya habían pasado meses sin que yo me checara. Decidí hacerlo y encontré la bolita en el lado derecho de mi cuerpo, estaba estudiando mi especialidad en ese momento, dejé pasar un poco de tiempo y después fui a realizarme la mastografía, una amiga radióloga me ayudó. Entonces me di cuenta, en agosto del 2021, que efectivamente tenía cáncer de mama. Pensé: ‘se avecina una tormenta’”.

  • ¿Qué la motiva día a día en medio de esta lucha?

Xólotl Valenzuela: “Son muchas cosas. En primer lugar está la familia, tengo dos hijas de 13 y 15 años, también está mi esposo…ellos me han apoyado siempre, la verdad es que me dan mucho ánimo, me ayudan con los quehaceres de la casa y con muchas cosas para que yo salga adelante”, expresa Xólotl Valenzuela con algunas lágrimas deslizándose en su rostro.

“Acabo de terminar mi especialidad, y me queda mucho por delante. La ironía de la vida; soy médico familiar especializada y promuevo la salud, me dedico a las personas. En parte eso me impulsa día con día; hay muchas cosas que me motivan, yo quiero seguir viviendo, no me voy a dejar, voy a seguir creciendo como persona y profesionalmente, tengo metas a corto y largo plazo”.

Comentó que el contar con un grupo de apoyo conformado por 10 mujeres sobrevivientes a diferentes tipos de cáncer ha sido “una gran fortuna’’.

“Son compañeras, amigas que hemos pasado por lo mismo, la mayoría por cáncer de mama. Nos damos ánimo cada una con su experiencia, con las vivencias y cada una sabemos qué es lo que se siente y lo que son las quimioterapias. Afortunadamente somos sobrevivientes, somos 10 y la verdad es que me siento muy afortunada de tener su apoyo, comunicación con ellas”.

  • ¿Cómo ha sido el trato por parte de los médicos que le atienden?

Xólotl Valenzuela: “El trato ha sido de maravilla, todo el personal médico y de enfermería me han atendido muy bien. No tengo queja de nadie, desde el jefe de oncología y médicos tratantes. En el caso de los medicamentos yo llevo distintos tratamientos; con la quimioterapia y la radioterapia nunca me ha hecho falta nada, solamente hay una medicina más de mi tratamiento que ha llegado a faltar, pero afortunadamente no ha afectado mi proceso como pudiera suceder con otras personas (dependiendo de las circunstancias y el tipo de cáncer), de 14 dosis sólo me han llegado a faltar 2”.

  • ¿Cuál sería el legado que busca dejar Xólotl Valenzuela?

Xólotl Valenzuela: “Este es el legado que quiero dejar a toda mi familia, hombres y mujeres: que sepan que deben hacerse sus estudios correspondientes en tiempo y forma, una detección temprana por mastografía o Papanicolau te salva la vida. El cáncer tiene cura cuando se detecta a tiempo y no significa muerte como antes lo hacía, se puede tener calidad de vida con tratamiento temprano”.

  • Finalmente, ¿hay algún mensaje para aquellas personas que tienen este padecimiento y que luchan día a día como usted para salir adelante?

Xólotl Valenzuela: “Mi mensaje es que no desistan, la lucha es constante, va a haber altibajos emocionales, a veces tristeza y alegrías, pero son más las alegrías y es lo que motiva a seguir adelante. En mi caso ha sido pesado el día a día de continuar cuidándome, llevar una buena alimentación y hacer ejercicio. Nos queremos comer todo de un bocado, por así decirlo, pero debemos de avanzar poco a poco. La cosa es vivir tranquilos con una calidad de vida y cuidarnos al máximo para gozar de lo que nos espera en la vida. El cuidado es tener una vida tranquila, sin vicios como el alcohol, drogas y tabaco, ayuda a contrarrestar el riesgo. La verdad es que en este momento me siento muy bien”.

Fuente: Tribuna