Ciudad Obregón, Sonora.-“Es grave (laviolencia), sobre todo en el sur, enCajeme… lo tenemos visto y por eso vamos a seguir trabajando como todos los días, ya sabemos qué es lo que se tiene qué hacer” dijo el presidenteAndrés Manuel López Obradora finales de marzo, uno de los meses más violentos en la historia de Cajeme.

Hoy, dos meses después, no se tiene claro cuál fue la estrategia implementada por elGobierno Federal, pero sí que cualquiera que fuese resultó un fracaso rotundo.

Porque si marzo cerraba con el asesinato brutal del segundo al mando de la policía municipal, junio lo hace con más de medio centenar de asesinatos, dejando la marca deCajemeen 300 homicidios dolosos en seis meses.

El mes sólo fue el colofón a un semestre ruinoso en el tema de inseguridad, el cual no ha sido enfrentado con resultados por parte de un gobierno federal que, si bien ha multiplicado sus envíos de fuerzas, lo cierto es que ha trazado estrategias ruinosas.

La última decisión importante tomada por las autoridades correspondientes fue el envío de catorce unidades blindadas tipo “Sand Cat”, las cuales se usarían para encabezar operativos en zonas de alto conflicto y peligrosidad.

Si bien la ciudadanía las ha visto en varias ocasiones, la realidad es que no han podido frenar los constantes asesinatos ni mejorado la percepción de inseguridad entre los ciudadanos, que se mantienen en vilo.

Sigue todo igual, sí vemos de repente pasar los blindados o los convoyes de patrullas, pero pues nada más, porque los balazos y los chingadazos siguen casi diario; no hemos visto un gran cambio realmente”, explica José R, residente de la colonia México.

Para los cajemenses, la pesadilla de la inseguridad no sólo no se ha ido, sino que por lapsos agudiza al grado de ya formar parte de la cotidianeidad, como lo demuestra la última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), nueve de cada diez cajemenses se sienten inseguros en su ciudad.

Este dato puede comprenderse a partir de que el 75% ha atestiguado hechos violentos: asesinatos, disparos o levantones, una ola de delitos que las autoridades federales no han logrado contener pese a que el actual gobierno está por cumplir su quinto año en el poder.

  • Ola de muerte

A finales de 2022, el gobierno federal envió en tan sólo tres meses dos refuerzos, tanto de elementos del Ejército como de Guardia Nacional; el objetivo, se dijo entonces, era disminuir sí o sí la ola de asesinatos, que ponía contra las cuerdas a la sociedad cajemense.

Dicho año cerró con medio millar de homicidios dolosos, cifra que, si la tendencia permanece, será rebasado en este 2023, que desde el primer día comenzó a tambor batiente, entre bala y bala que sega vidas.

Enero, un mes por lo general más sereno por tratarse del arranque del año, sumó 53 ejecuciones, varias de ellas producto de masares en donde se acabó con la vida de tres o más sujetos en un solo evento.

Con un febrero que acabó con 43 asesinatos, en el primer bimestre Cajeme quedó al borde del centenar, promediando 1.65 homicidios diarios, muy similar a las cifras manejadas por el cruento 2022.

Como se decía líneas arriba, en marzo llegó la catarsis del crimen organizado, que desató toda su furia. Con 75 asesinatos, dicho mes fue uno de los más sangrientos en la historia del municipio; hablamos de que el promedio diario fue de 2.41.

De esta forma, Cajeme vio morir a manos de un sicario a uno de sus habitantes cada diez horas; un espanto, que explicaba y explica por que la ciudad esta catalogada entre las tres más violentas del mundo.

Cabe recordar que el Ranking de las Ciudades Más Violentas del Mundo colocó a Ciudad Obregón como la tercera en el mundo con más violencia y asesinatos, sólo superada por Zamora y Colima; el conteo consideró que la ciudad tuvo una tasa de 138.23 asesinatos por cada cien mil habitantes, por encima de urbes hiperpobladas como Ciudad Juárez y Tijuana.

A tumbos

Después del cruel mes de marzo, Cajeme pasó un “pacífico” mes de abril, en el cual “sólo” hubo 34 asesinatos, una cifra que el presidente Andrés Manuel López Obrador celebró en su conferencia matutina, al tiempo de asegurar que la violencia iba a la baja por la intervención de las fuerzas federales.

Pero la cruda realidad volvió a rebasar por la izquierda el discurso oficial, ya que en mayo nuevamente superó el promedio de un homicidio diario cerrando en 46. Ya en este mes se alcanzaron los 49 homicidios, alcanzándose los trescientos en seis meses, números que desnudan una estrategia federal que ha fallado un día sí y otro también.

El saldo de la muerte

  • Junio:49
  • Mayo: 46
  • Abril: 34
  • Marzo: 75
  • Febrero: 43
  • Enero: 53

Fuente: Tribuna