Ciudad Obregón, Sonora.-Hace una semana, tres hermanos fueron secuestrados por un comando armado en pleno corazón dePueblo Yaqui; se trataba deJosé de Jesús,Marco AntonioyCarlos Armando López Félix. El hecho parecería poco, o al menos normal en un municipio como Cajeme, donde la inseguridad y la violencia imponen su ley a cualquier hora y por cualquier argumento, pero se agrava cuando el trío de víctimas son policías.
A siete días de su desaparición forzada y de la nula respuesta tanto de las autoridades municipales como de laFiscalía General de Justicia del Estado, la familia se armó de valor y decidió romper el silencio, acudiendo a los medios de comunicación pese a las amenazas del crimen y las advertencias oficiales. “Ocho días, ocho días sin mis hijos” dijo llorando la madre de estos tres elementos, al tiempo en que Carmen, su hermana, atendió a los reporteros.
Por favor les pido a toda la ciudadanía que me apoyen en buscarlos, porque no es posible que hasta ahorita no sepan dónde están”, expuso, cuestionando a las autoridades de su ineficiencia para ofrecer resultados.
Y es que, de acuerdo con las palabras de los familiares de los elementos desaparecidos, ni la Fiscalía ni la Policía Municipal han establecido una comunicación puntual y detallada sobre el curso de las investigaciones: “(Pedimos) que le pongan más empeño, que haya más rapidez en esto porque ya está pasando mucho tiempo, ya vamos a cumplir ocho días que están desparecidos mis hermanos y no puede ser que hasta ahorita no tengamos ninguna noticia”, añadió.
La familia explicó que la triada de policías tienen una trayectoria impoluta, que abarca más de una década al servicio de la comunidad. “La gente que conoce a mis hermanos saben cómo son realmente (…) no estamos pidiendo sabe quiénes se los llevaron, sino que los regresen con vida”, agregó Carmen, que no escondió su sensación de que todo comienza a colapsarse, tanto para ella como para su madre.
Ellos son mis pilares, sin ellos siento que me derrumbo, que me caigo… somos una familia muy unida, nos amamos tanto y por eso pido que regresen a mis hermanos”,
- Acusa
La familia de los elementos secuestrados expuso que las autoridades no les han brindado seguridad, ni interpuesto un protocolo de reacción pese al riesgo implícito de haber visto a los autores materiales del rapto, pues la familia casi completa se encontraba en una reunión familiar cuando el comando llegó a la casa materna.
Ante ello, el alcalde Javier Lamarque aseguró que su gobierno sí apoya a los familiares, además de que entiende su dolor y desesperación. “Se entiende la desesperación y tenemos la disposición de apoyar”, dijo el alcalde.
- Resabios
Lo cierto es que el drama policiaco en Cajeme va más allá del secuestro de los tres hermanos policías, hecho terrible, pero no único. De acuerdo con cifras oficiales, cerca de cuarenta elementos han renunciado a la corporación por varios motivos y, de acuerdo con información extraoficial, a finales de mes medio centenar más podrían seguir sus pasos.
Los motivos reportados son diversos, pero no pocos tienen qué ver con los hechos de los últimos meses. Cabe recordar que el 31 de marzo fueron asesinados brutalmente dos policías, entre ellos Jesús Alberto Navarro, segundo de a bordo de la corporación, un magnicidio para el municipio que sigue en la impunidad. Luego, el 13 de mayo, Víctor Hugo Valdés, otro comandante de la corporación, fue acribillado, lo que dejó en la zozobra a decenas de elementos.
La violencia perpetrada por el crimen organizado ha hecho mella en los policías, que prefieren buscar otras opciones de trabajo, pues las condiciones en las que laboran no son las más adecuadas, algo reconocido por las propias autoridades.
“Muchos de estos compañeros tenían poco en la corporación y al ver las condiciones laborales han decidido buscar otras opciones de trabajo; en promedio, un policía de Sonora debería ganar 16 mil pesos, pero en el municipio está en 9 mil, y si no hay un sueldo digno no podemos tener una corporación honesta y responsable”, explica Trinidad Gil, representante de Gendarmes Unidos de Cajeme.
Gil ha insistido en que desde hace cinco años los elementos batallan para obtener uniformes y que desde hace ya seis no han recibido aumentos salariales, lo que es aceptado por Claudio Cruz, director de la policía municipal.
Efectivamente el sueldo es bajo, pero, como lo ha anunciado el presidente municipal, se han buscado los apoyos para que se remunere un poco más al policía”, dijo.
Por su parte, el alcalde Lamarque cree que las renuncias se deben a otras razones, y no necesariamente al sueldo: “no digo que los policías tengan un sueldo alto, pero en este gobierno se les ha incrementado con una compensación alrededor del 38 por ciento, esto después va a ser integrado a su salario, pero sería muy extraño que las renuncias fueran por el sueldo porque ahora es cuando más se les ha aumentado el ingreso”, argumentó.
Para el munícipe, muchas de las bajas se dan por la presión que tienen los policías de obtener sus certificaciones.
Por favor les pido a toda la ciudadanía que me apoyen en buscarlos, porque no es posible que hasta ahorita no sepan dónde están”, Carmen López Félix, Hermana.
Se entiende la desesperación y tenemos la disposición de apoyar a la familia”, Javier Lamarque, Alcalde de Cajeme.
Fuente: Tribuna