Ciudad Obregón, Sonora.-Luego de que el pasado mes de junio el presidenteAndrés Manuel López Obradoranunciara la implementación de un nuevo censo devíctimasde desapariciónforzada, con la intención de contar con información “confiable”, colectivos de la región se suman al rechazo de la implementación de este proyecto, argumentando la exposición de los familiares, revictimización y una intención de “maquillar” las cifras de desaparecidos.

Juanita Aguirre Avitia, vocera de las Mujeres Rastreadoras deCiudad Obregónseñaló que aun cuando la propuesta pudiera parecer correcta, en la práctica carece de una metodología adecuada,revictimizandotanto a las víctimas, tanto a los que siguen desaparecidos, como los que fueron localizados con vida y que buscan el anonimato.

  • Revictimización

“Como colectivo vemos que el gobierno quiere maquillar las cifras de desaparecidos, presentando una baja, cuando no es así, los colectivos sabemos que no han bajado las desapariciones a lo contrario han aumentado, Van y toman fotos, hacen sus averiguaciones, preguntan por aquí y allá, poniendo a los familiares en evidencia, por lo cual muchos ni les abren las puerta por lo cual no es un resultado confiable”, declaró.

Por su parte, Ana Castro, vocera del colectivo Guerreras Buscadoras en Cajeme añadió que una de las problemáticas que siempre han denunciado los colectivos es la falta de reportes por miedo de las propias familias, lo cual se agrava con la forma en que están actuando los funcionarios que realizan esta encuesta.

“Están haciendo las visitas domiciliarias para preguntar si el desaparecido ya fue localizado o sigue aún desaparecido, pero se supone que ellos ya lo deben de tener en la base de datos, pues obviamente ellos deben de estar en conexión al momento de que se localiza una persona, ya sea en una fosa clandestina o se localice con vida, deben de tener documentación, entonces esto que están haciendo solamente es exponer a las personas, que ya de por sí, estamos en el ojo del huracán con esto de la delincuencia organizada“.

Finalmente explicó que de acuerdo a lo que han observado, los encuestadores llegan a los domicilios reportados por los familiares de la víctima de desaparición, a bordo de camionetas sin rótulos, tomando fotos del domicilio y en caso de que no localicen a los familiares, preguntan con los vecinos, lo cual consideran una invasión a la confidencialidad de las víctimas.

Fuente: Tribuna