Ciudad Obregón, Sonora.-La semana pasada se dio a conocer que 94 policías deCajemeno habían pasado los exámenes de confianza, indispensables para que pudieran mantener sus cargos, por lo que poco a poco serán despedidos de laSecretaría de Seguridad Pública municipal.

El asunto no es menor, pues deja a la corporación con tan sólo seiscientos uniformados, cuando, de acuerdo con sus propios análisis y proyecciones, deberían contar con 1400 para cubrir todo el municipio con eficiencia.

Los poco más de veinte cadetes egresados de la academia, si al final son contratados y permanecen en las filas de la institución, no logran cubrir el déficit, terrible para una ciudad que clama por mayor presenciapoliciaca.

Si bien el alcaldeJavier Lamarquequiso poner paños fríos a la situación y aseguró que es preferible “calidad que cantidad”, en términos de cumplir los estándares, a Cajeme la realidad le toma desubicado.

La herencia de las pasadas administraciones, sumada a las condiciones precarias para los policías, han complicado el extremo el conformar una corporación sólida que garantice su carácter civil, tan es así que el secretario Claudio Cruz es un miembro retirado de la Marina, que a su vez ha designado a otros marinos como directores y mandos medios.

Si bien Cruz ha rechazado la idea de la militarización de la corporación cajemense, sí ha reconocido que el apoyo de la policía estatal y de las fuerzas federales es indispensable para enfrentar al crimen.

Claro que esto no es privativo de Cajeme, pues en todo el país hay ciudades en donde las corporaciones policiacas existen en un entorno precario.

Un municipio con menos policías tiene un problema delicado, pues su modelo de gestión se limitará a que una autoridad superior, sea el estado o el gobierno federal, tomen el mando de la situación, convirtiendo a la dirección local en una herramienta únicamente”, explica Samuel Storr, investigador en temas de seguridad.

Resulta cómodo para las autoridades locales ceder esa función, pero hacia el futuro no es una buena alternativa, pues claudicar en el tema de seguridad va generando situaciones que tienen difícil regreso”, argumenta el académico Andrés Sumano.

  • Problemas

El problema para las corporaciones municipales muchas veces está directamente relacionado con los sueldos, equipo y prestaciones que ofrece. De acuerdo con México Evalúa, el sueldo promedio de un policía en el país promedia poco más de 13 mil pesos.

La organización civil explica que sólo la mitad de los elementos reciben un bono anual, vacaciones, bono vacacional y seguro de vida. Únicamente dos de cada diez tienen beneficios médicos institucionales y un 10% logra acceder a un crédito de vivienda.

En Cajeme el tema se complica, pues el sueldo promedio de un policía raso apenas alcanza los ocho mil pesos, y si bien se les entrega un bono por parte del gobierno estatal, éste no está integrado a su salario base, ni tampoco se garantiza mes a mes.

Parte de la crisis tiene lugar en la decisión del gobierno federal en disminuir dramáticamente los recursos destinados a la seguridad pública municipal y priorizar llenar las arcas de las fuerzas armadas.

El actual sexenio, desde el desmantelamiento de la Policía Federal ha dado muestras de desconfianza hacia los cuerpos municipales, lo que ha llevado a que en buena parte del territorio nacional sean el Ejército y la Marina los que, de facto, actúen como primeros respondientes.

Para darse una mejor idea del abandono para las corporaciones municipales se pueden revisar las transferencias monetarias desde la Federación. Entre el Fondo de para la Seguridad Pública (FASP) y el del Desempeño en Materia de Seguridad Pública a los Municipios y Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México (FORTASEG), se ejercerán este año sólo 9,786 millones de pesos, una cantidad ínfima si se comparan con los 112 mil destinados a la Sedena o los 68 mil dedicados a la Guardia Nacional.

Tenemos instituciones muy viciadas desde adentro. Entonces, pues sí, en buena medida yo creo que el abandono al cual se les ha sometido a los policías en los últimos 15 años, pues es un criterio indiscutible para explicar el nivel de desconfianza que tiene la población sobre sus policías”, argumenta el investigador Fernando Escobar Ayala de Causa en Común, quien explica así la brutal pérdida de confianza de las corporaciones municipales.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2022, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), solo 52.7 de la población confía en la policía municipal, mientras que los porcentajes de percepción de corrupción son de 64.6% y 66.8% para tales corporaciones.

$8,561 es el sueldo promedio mensual de un policía municipal en México
24 horas seguidas de trabajo es le jornada más usual
106 policías municipales fueron asesinados de enero a junio de 2023
40% de elementos es el déficit promedio de las policías municipales

Fuente: Tribuna