Cajeme, Sonora.-Lacontaminaciónimpera en las aguas profundas delMar de Cortés, donde la temperatura de la superficie marina ya rebasa los 30 grados centígrados. ParaOctavio Aburto, investigador del delInstituto de Oceanografía Scripps de la Universidad de California, el sitio, clave para el mundo, se encuentra en crisis y en grave riesgo, pues los efectos delcambio climáticoson más que notorios: “ya no son un asunto de predicciones, o de que se hablara a futuro de lo que podría pasar, no, todo lo negativo que era posible ya está aquí”, dijo en entrevista.
De acuerdo con estudios internacionales, por ejemplo, el de la organizaciónOceana, el Mar de Cortés tiene ya daños en el 80 por ciento de su extensión, varios de ellos irreversibles, de ahí que la temperatura se eleve poco a poco, y condicione no sólo la salud del mar, sino la seguridad de las ciudades cercanas.

A la contaminación, producida por aguassuciasdel drenaje de ciudades comoGuaymasoPuerto Peñasco, debe sumársele el arrojamiento de desechos sólidos por parte de los ciudadanos, así como dedesechos industrialesque terminan en unas aguas que no se dan abasto para limpiarse. A tales aberraciones debe sumársele, considera la plataformaMongabay, la pesca excesiva, es decir, la explotación sin freno de la fauna marina en las aguas deBaja California, Sonora, Sinaloa y Nayarit, al grado de que esta actividad amenaza la existencia de especies como la vaquita marina, la totoaba y la medusa bola de cañón.
Sin freno la contaminación en el Mar de Cortés
Cabe recordar que, desde 2005, laOrganización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Culturadeclaró al Mar de Cortés comoPatrimonio Mundial Natural de la Humanidadal considerarle un “laboratorio” de conocimiento; gracias a ello, 244 islas, islotes y muchos kilómetros de costa son áreas protegidas.
Pero ni eso ha puesto a la zona a salvo de las garras del cambio climático. De acuerdo con Aburto, esto ocurre porque, sencillamente, las áreas naturales protegidas no lo están, pues la laxitud de las autoridades es tal que todo queda en letra muerta e intenciones: “no están protegidas, esa es la verdad; se hace más ruido que hechos y no se protege como debiera, se permiten muchas cosas”, explica.
LaUniversidad Nacional Autónoma de México (UNAM)ha insistido, a través de diversas investigaciones dadas a conocer en este medio, que hay urgencia en plantear soluciones, pues no sólo se trata de un tema que ponga en riesgo a animales marinos y el estado de las aguas, sino que el calentamiento de éstas puede derivar en actividades de riesgo para las ciudades, desde intensas lluvias hasta mareas altas, incluso atraer huracanes, como se cree ocurrió enGuerrero.
Cambios
Uno de los grandes temas para la región es controlar la pesca furtiva por un lado, y la pesca industrial inescrupulosa por el otro. “Si no hay viabilidad en la producción, entonces el fracaso está cerca, pues este tipo de actividades deja una marca intensa sobre las regiones marinas, ya que no hay forma de que pueda, explica el investigador unamitaJorge Barrientos.
Y no todo está perdido en la zona, pues se ha demostrado que es posible restaurar la prosperidad de la vida marina, esto con la recuperación de los arrecifes naturales o con la instalación de artificiales, un programa que ya ha tenido éxito en países de Asia, entre ellosJapónyTailandia.
De acuerdo a la empresaValue Frontier, de origen nipón, la población de peces en el Mar de Cortés ha descendido en un 35%, además de que una de cada diez se encuentra en peligro de desaparecer, de ahí que los arrecifes puedan ser una alternativa.
El historial de mejora y del aumento de la población de peces es interesante, sin duda; estamos hablando de que hay una posibilidad de que esto mejore si hacemos las acciones pertinentes en el Mar de Cortés. Además de que los pescadores locales podrían verse beneficiados de las grandes cadenas de pesca”, dijo e investigadorKoichiro Ishimori.
De hecho, ya existe un área en La Paz en donde se han instalado arrecifes artificiales, esto con la idea de expandir el proyecto a través de la medición de resultados; hasta ahora, tres meses después de instalados, la densidad de peces aumentó de forma importante, de acuerdo al académico Alejandro Robles.
Fuente: Tribuna