Ciudad Obregón, Sonora.-Cualquier persona que haya visitado unaescuelasabe que losbañosregularmente son el sitio en el que losalumnosrealizan diversos tipos deconfesionesa través de rayones en las paredes o puertas, sitio en el que llegan a confesar suamorpor otro alumno o en el que expresan suodiohacia determinada persona; sin embargo, lo que ocurre en launidad Náinari del Instituto Tecnológico de Sonora(Itson) va mucho más allá que una simple expresión amor fortuita.
Como es bien sabido, enMéxicoexiste un grave problema deviolencia sexualen contra de los menores, dichos indices incrementaron notablemente durante el periodo de lapandemia, época en la que las víctimas se vieron obligadas a convivir mucho más tiempo con sus agresores quienes, según lasestadísticas, suelen encontrarse en lascasasde los agraviados y, usualmente, se tratan de los propiospadres,hermanos,primosotíos, lo que de alguna manera, facilita que los abusadores tengan fácil acceso a las víctimas.
Alumnas del Itson denuncian casos de violencia sexual en las puertas de los baños
Tomando todo lo anteriormente mencionado como contexto, en las últimas semanas se ha vivido un extraño fenómeno en las puertas de los baños de launidad Náinari del Instituto Tecnológico de Sonora, sitio en el que no se leen los tradicionales rayones que podrían encontrarse en un baño de escuela, sino que se pueden hallar escalofriantes pasajes en los que las estudiantes confiesan (de manera anónima) que fueronvíctimas de abuso sexualpor parte de algún familiar, amigo o novio.

Créditos: Twitter @MeganoticiasCOB
Según algunos informes, los testimonios fueron grabados conplumoneso incluso conpost-its, con los que las alumnas cuentan las desgarradoras vivencias que se han visto sometidas a tener desde la infancia. Tal es el caso de una joven, quien denunció que fue agredida por su primo cuando apenas tenía 6 años, así como también menciona que su propio “hermano y otros hombres” la han tocado sin su consentimiento.
“Fui tocada por mi primo cuando tenía 6 años. Por mi hermano y otros hombres, siempre he sentido que es mi culpa y no me atrevo a hablar. Tristemente he aprendido a convivir con ellos por esto y más yo les creo”, se puede leer en uno de los baños.

Créditos: Twitter @MeganoticiasCOB
“A los 10, mi tío me acosaba y me tocaba. A los 14 mi novio de 19 me obligaba a tener relaciones con él (sin condón porque ‘le dolía’) del cual salí embarazada y ahora no me ayuda en nada. A los 21 un ‘amigo’ me dijo ‘no pasa nada, quédate en mi casa’ y me tocó sin mi consentimiento. He guardado silencio tanto tiempo y me siento tan sola”, mencionó otra alumna en la puerta de los baños.
Este fenómeno no ha pasado de manera desapercibida para el propio Itson, puestoLiliana Vizcarra Esquer, administradora del área deFormación Integral del Alumnoexpresó para el medioEl Imparcialque se percataron de las pintas en las puertas de los baños una vez que éstos se llenaron; también afirmó que la institución cuenta con apoyo psicológico general para los alumnos y destacó que, con el pasar del tiempo, varios estudiantes se han acercado a pedir ayuda.
“Esto que pasó en los baños fue de manera paulatina, se fue llenando. Obviamente nos dimos cuenta o llamó la atención hasta que se llenó, para ello nosotros tenemos un servicio psicológico, es terapia breve donde cualquier alumno puede acudir. A lo largo de los años se ha intensificado la demanda por lo que nos apoyamos de los alumnos de psicología”, destacó la funcionaria.
Fuentes: Tribuna