Ciudad Obregón, Sonora.- “El Ministerio Público me pidió que fuera a 30 reuniones deAlcohólicos Anónimos(AA) y ya estando ahí me di cuenta de que tenía serios problemas con mi manera de beber”, relatóKarina, integrante de la citada agrupación de autoayuda.

Al igual que Karina, cada año enCajemellegan a esta agrupación hombres y mujeres que son presa de los efectos negativos que produce el excesivo consumo debebidas embriagantesy que, tras un proceso de sanación, después de haber “tocado fondo”, pueden contar su historia para que la sociedad reflexione sobre ello.

Testimonios de vida

“Me comencé a identificar con mis compañeros y me integré a la comunidad”, comentó Karina. Ella lleva once años de pertenecer dentro de la agrupación y, dentro de su trayectoria como consumidora de bebidas embriagantes, informó que cuando las consumía, susrelaciones familiaresse encontraban deterioradas, sueconomíano era buena y la relación con sus hijos se fracturó.

Agregó que el proceso ha sido difícil; sin embargo, con la constancia en la asistencia a sus reuniones, su vida ha cambiado y su relación con sus familiares ha mejorado considerablemente, al igual que su economía.

En el mismo sentido se manifestóRodolfo, enfermo alcohólico que aseguró haber “tocado fondo”, al igual que muchas de las personas que llegan a Alcohólicos Anónimos; indicó que tuvo problemas fuertes con su manera de beber.

El alcohólico va perdiendo los valores, pierde eltrabajo, pierde familia, pierde lalibertad, pierde todo, y llego a los grupos de alcohólicos anónimos, todo cambia y empiezo a reintegrarme a la sociedad como una persona normal”, dijo.

Ambos enfermos alcohólicos invitaron a personas que tienen problemas con su forma de beber para que se acerquen a la agrupación, en donde no serán juzgados y, aparte, recibirán el apoyo necesario para enfrentar la enfermedad.

Fuente: Tribuna