Hermosillo, Sonora.-En el corazón de Hermosillo, el antiguoPanteón Yáñezcomienza a transformarse en un espacio distinto al que por décadas definió su historia. ElBosque Memoriales una iniciativa que busca convertir el cementerio en un pulmón urbano mediante la plantación deárboles nativos,recuperación del sueloyapertura gradual al uso comunitario.
La propuesta combina memoria histórica con planeación ambiental, y responde a problemas concretos de la ciudad:escasez de áreas verdes,altas temperaturasydeterioro del espacio público. Con jornadas de voluntariado, instalación de riego y limpieza constante, el sitio avanza hacia un modelo que busca reducir el calor urbano y ofrecer un espacio de contemplación y naturaleza dentro de la zona centro.
Restaurar el entorno desde la participación social
Para el ambientalistaSergio Müller, integrante del colectivoCaminantes del Desierto, el Bosque Memorial representa una muestra de que la transformación urbana puede surgir desde la ciudadanía. “Ese proyecto es fruto de años de trabajo comunitario con especies nativas adaptadas al desierto, lo que permitirá beneficios ambientales duraderos”, indicó.

Destacó que las labores actuales se enfocan enmantenimiento,limpiezaynuevas jornadas de plantación, con la intención de consolidar el espacio como bosque urbano. Desde su perspectiva, el sitio no debe verse solo como un parque, sino como una estrategia de restauración ecológica que fortalezca la resiliencia climática de Hermosillo y promueva una cultura de cuidado del entorno a largo plazo.
De idea urbana a oportunidad ambiental
La ingenieraAna María Avilés Anayarecuerda que la idea surgió al observar cómo en otras ciudades los cementerios funcionan comoparques históricos abiertosy respetados. Desde su participación en el consejo consultivo delInstituto Municipal de Planeación(IMPLAN), impulsó que el panteón se integrara a los planes urbanos como uno de los grandes parques proyectados.
El lugar ya estaba saturado y generaba altos costos de mantenimiento, por lo que transformarlo en bosque era una alternativa viable y lógica. En ese lugar descansan los restos de personajes muy reconocidos en la historia de Hermosillo, como por ejemplo: Jesús María Ávila, Clemente Ávila, los doctores Everardo Monroy, Antonio Quiroga y otros más”, aseveró.
Al preguntarle sobre el avance de ese gran proyecto, calculó que ronda el50 por ciento de avance, con miles de árboles plantados y sistemas de riego instalados. “Nuestro reto ahoraes abrir el espacio a la comunidadpara que vecinos lo usen y cuiden”, y afirmó que decisiones tomadas durante la administración de Antonio Astiazarán es lo que permitió avanzar sin frenar la iniciativa”, dijo.

Finalmente, para la ingeniera Avilez, quien prácticamente es la precursora de la idea originalmente, el Bosque Memorial no solo rescata historia y paisaje urbano, sino que demuestra quelos espacios públicos pueden reinventarsepara mejorar el clima, la convivencia y la identidad de la ciudad.
Fuente: Tribuna del Yaqui
