Hermosillo, Sonora.- Tras la muerte de al menos cuatro personas en una clínica de Hermosillo, luego de la aplicación de un llamado suero vitaminado, se han encendido las alertas por redes sociales y ha comenzado un debate abierto sobre el uso de terapias alternativas, como la medicina homeopática y la llamada medicina biorreguladora.

Mientras autoridades investigan el caso, especialistas señalan la importancia de saber qué son estos tratamientos, conocer sus alcances y, sobre todo, entender cuáles son las consecuencias y riesgos.

¿Qué es el suero vitaminado y por qué genera preocupación?

Los sueros vitaminados son soluciones que se aplican de manera intravenosa, las cuales contienen combinaciones de vitaminas, minerales, entre otras sustancias. Se promocionan como tratamientos para mejorar la energía, reforzar el sistema inmune y desintoxicar el cuerpo.

Pero su aplicación directa en el torrente sanguíneo puede implicar riesgos importantes, en especial si no se tiene la supervisión médica adecuada o si se desconocen las condiciones del paciente.

Entre los posibles peligros están:

  • Reacciones alérgicas graves
  • Infecciones por mala práctica
  • Sobredosis de vitaminas o minerales
  • Fallas orgánicas por administración inadecuada

Luego de los fallecimientos registrados, el uso de este tratamiento se ha puesto bajo escrutinio, especialmente cuando se ofrece fuera de protocolos médicos.

¿Qué es la medicina biorreguladora?

La Medicina Biorreguladora de Sistemas (MBrS) tiene un enfoque que busca tratar al cuerpo como un sistema integral, estimulando su capacidad de autocuración por medio de sustancias de origen natural en bajas dosis.

Este modelo plantea que:

  • El organismo se autorregule por si mismo
  • Utilizan compuestos naturales diluidos
  • Complementa la medicina convencional

Según expertos en el tema, se dice que esta clase de tratamientos provoca menos efectos secundarios y puede aplicarse para diversos padecimientos, desde alergias hasta trastornos del sueño.

¿Qué es la homeopatía?

La homeopatía es una práctica terapéutica con más de dos siglos de historia, que se basa en dos principios:

  • “Lo similar cura lo similar”: una sustancia que provoca síntomas en una persona sana podría tratar esos mismos síntomas en una persona enferma
  • Ultradilución: los compuestos se diluyen repetidamente, bajo la idea de que conservan una “memoria” de la sustancia original

La medicina homeopática puede elaborarse a partir de minerales, plantas o sustancias animales, y suelen administrarse en dosis muy bajas.

En México, esta práctica está reconocida legalmente y es constantemente regulada por autoridades sanitarias, pese a que su uso sigue siendo objeto de debate.

Controversia científica y riesgos

Pese a ser popular, la homeopatía y terapias relacionadas enfrentan cuestionamientos dentro de la comunidad científica.

Expertos opinan que:

  • No existe evidencia sólida de eficacia más allá del efecto placebo
  • Las ultradiluciones pueden no contener principios activos medibles
  • El principal riesgo es reemplazar tratamientos médicos efectivos por alternativas sin comprobación

En el caso de tratamientos intravenosos, como sueros vitaminados, el riesgo es mayor debido a la vía de administración, que elimina barreras naturales del cuerpo.

 

¿Por qué recomiendan evitar estos tratamientos?

Aunque no se ha comprobado, luego de lo ocurrido en Hermosillo, especialistas insisten en que:

  • Ningún tratamiento debe aplicarse sin respaldo clínico
  • Las terapias intravenosas requieren protocolos estrictos y supervisión médica certificada
  • Es fundamental acudir a instituciones de salud reguladas

Es importante recordar los peligros del uso de tratamientos alternativos, sobre todo si no se tiene evidencia, control o diagnóstico adecuado de este.

 

Un llamado a la información y prevención

El caso actual ha generado preocupación entre la población y pone sobre la mesa la necesidad de información clara y decisiones informadas en temas de salud.

Mientras avanzan las investigaciones, autoridades sanitarias podrían reforzar la vigilancia sobre este tipo de prácticas para evitar más riesgos.

La recomendación es clara, antes de someterse a cualquier tratamiento, es necesario consultar a médicos certificados, verificar que cuente con respaldo científico y autorización sanitaria.

Fuente: Tribuna del Yaqui