Guaymas, Sonora.- Tanto las playas de San Carlos y Miramar, en Guaymas, como el Cochórit, en Empalme, quedaron convertidas en verdaderos basureros clandestinos tras el periodo vacacional por Semana Santa, pues a pesar de los esfuerzos de las autoridades municipales, quedaron grandes amontonamientos de basura.

Pero la basura en las playas no es algo que solo se vea durante los periodos de gran concentración de visitantes, dado que se puede observar durante prácticamente todo el año, sobre todo en verano, cuando la afluencia de gente es más constante.

Claro ejemplo es lo ocurrido el pasado fin de semana en la playa de La Manga, en San Carlos, en donde quedaron esparcidas grandes cantidades de desechos que dejaron quienes acudieron a pasar un momento, para ellos, agradable.

En un solo espacio quedaron bolsas y botellas de plástico, de vidrio (a pesar de prohibirse su ingreso al área de playa), platos desechables, cartón y toda una gran variedad de desechos que despertó la inconformidad de los residentes de este paradisíaco lugar.

Aparte de que los visitantes dejan la basura, los perros hacen su parte y acaban de esparcirla, lo que convierte a la playa en algo denigrante.

En opinión de Jorge Zepeda, quien tiene una cabaña de fin de semana en el lugar, si bien el acceso a las playas es libre, en ocasiones piensa que mejor deberían restringirlo, porque la gente misma se encarga de afectar a estos bellos sitios.

Lamentó que imágenes como las que encontró este fin de semana se repitan de manera muy frecuente en playa La Manga, aunque con pena veo que no es privativo solo de aquí, porque a las otras a las que vamos es la misma; siempre hay mucha basura”.

Fuente: Tribuna del Yaqui