Ciudad Obregón, Sonora.- Durante más de dos décadas, Berenice ha compartido su vida como madre de dos hijos, en las aulas rodeada de alumnos, pupitres, libros y útiles escolares, impartiendo clases a niñas y niños cajemenses.
Para ella, la mayor satisfacción de ser maestra es el gusto de trabajar con niñas y niños, quienes le confirman día a día que eligió la profesión correcta, pues de joven tenía trazados otros planes.
Si no hubiera sido maestra, hubiera sido licenciada en Ciencias de la Comunicación; yo quería ser reportera, pero vengo de una familia de maestros, mis padres, mis tíos y otros familiares, así que seguí esos pasos”, comentó.
Entrevistada por TRIBUNA, la maestra con 21 años de servicio actualmente está frente a grupos de preescolar en el ejido Francisco I. Madero, conocido como el Campo 30.
Para mí, ser maestra en el área rural es lo mejor; no lo cambiaría por nada el trabajar aquí, por la gente; considero que es muy distinto trabajar con alumnos y padres de familia de ciudad que con gente de una comunidad rural como este Campo 30, desde el apoyo para hacer actividades, tareas y otras cosas”, comentó.
Fuerte lazo
La docente afirma que sus alumnas y alumnos se han convertido en ocasiones en su escudo y fortaleza cuando las cosas no van bien.
He llegado a veces triste y con el corazón destrozado, por situación de mi hijo, que es discapacitado y aún seguimos en busca de diagnóstico claro o certero, pero desde que me paro en la puerta, ya con mi disfraz de maestra y una sonrisa, me hacen sentir mejor ver que me reciban con mucho gusto, con abrazo y sus buenos días”, subrayó.
En redes sociales, es conocida como ‘La Maestrita’, pues desde hace aproximadamente seis meses, comenzó a crear contenido de comedia sana, con videos cortos relacionados con su trabajo como docente.
Cada 15 de mayo se celebra desde 1917 el Día del Maestro, tras el decreto presidencial de Venustiano Carranza, fecha en la que la Secretaría de Educación Pública y los sindicatos otorgan día de asueto en el calendario escolar.

Berenice, maestra en el Campo 30 y madre, inspira a sus alumnos con dedicación y humor.
Fuente: Tribuna del Yaqui
