Ciudad de México.-Una de las cosas que convierte al centro de laCiudad de Méxicoen algo tan atrayente es la gran cantidad dehistoriaque sus calles pueden contar a sus visitantes, tal es el caso de los vestigios delTemplo Mayor de Tenochtitlánque está ubicado a escasos metros de lacatedral de la CDMX, donde recientemente se hicieron impresionantes hallazgos relacionados el imperio deltlatoani Ahuizotl, el cual estuvo activo entre los años 1486 hasta 1502.
De acuerdo con información del doctor y arqueólogoLeonardo López Luján, el hallazgo fue localizado al costado de los escalones del Templo. Entre los objetos que se localizaron se puede mencionar 165estrellas de mar, 180 ramas de coral completas, las cuales se estiman fueron obtenidas en elOcéano Pacíficoy en la costa delGolfo de México. También se encontró unjaguar sacrificado, mismo que fue vestido como unguerrero; campanillas de cobre, un disco de madera tallada y adornado con la deidadHuitzilopochtli, una espátula rosada, copales, 21 cuchillos de pedernal decorados, entre otras cosas.
Sin embargo, los hallazgos dieron un giro escalofriante, cuando los arqueólogos localizaron losrestos de un menor, de aproximadamente 9 años, quien habría sido sacrificado, luego de que le quitaron elcorazóncomo parte de un ritual. El pequeño llevaba consigo un disco con decorados del dios de la guerra, uncollar de jadey alas hechas conhuesos de halcónque habrían sido acomodadas en sus hombros.

Pero este no fue el único infante que habría sido sacrificado paraHuitzilopochtli, ya que, los expertos aseguraron que en una fosa cercana localizaron loscráneosde una decena de pequeños que iban de entre los 1 a los 6 años de edad, aunque se cree estos menores fueron sacrificados en el lapso de una década. Según datos de López Luján, estos no serían los únicos vestigios humanos que se encuentran en el mítico lugar, ya que también localizaron un bulto que podría contener los mismos restos de Ahuizotl, pero para averiguarlo podría demorar hasta 1 año de investigación.
Cabe señalar que esta investigación comenzó en el año 2019, aunque sufrió un retraso de más de 2 años debido a lapandemiaporCovid-19; sin embargo todo parece indicar que la espera valió la pena, esto es debido a que el camino de López Luján yJoyce Marcus, arqueóloga de laUniversidad de Michiganaún estará plagado de nuevas sorpresas, por las que el resto de personas tendrán que esperar.
Fuentes: Tribuna