Ciudad de México.-Es triste que estando en el siglo 21 todavía haya gente que no pueda acceder a una buena educación, pero esa es la realidad. A lo largo de este artículo hablaremos de porque todo el mundo debería tener derecho a una educación y cómo una buena educación podría reducir el índice de criminalidad.
Educación y crimen
La gente piensa que en la escuela solo se aprenden matemáticas, lengua o literatura, sin embargo, esta no es la realidad. En la escuela se enseñan un sinfín de valores clave en la vida y que nos hacen ser capaces de interaccionar con el resto de la sociedad. La gente que no tiene acceso a la educación, muchas veces carece de estos valores y estas habilidades sociales y esta es la razón por la que muchas veces acaban cometiendo crímenes. Puedes leereste ejemplo de crimen prácticopara ver a lo que puede llevar una educación deficiente y una situación social desfavorecida.
Si asociamos que una falta de educación suele ir asociada a una situación económica desfavorable, nos encontramos con el ambiente perfecto para que surja un criminal. No hay que tomarse la palabra crimen en el peor de los contextos, es decir, no hace falta que alguien asesine a una persona para ser un criminal. Robos y agresiones también son crímenes y suelen ser los cometidos por las personas en la situación mencionada. La mejor forma de solucionar estos problemas esincentivar a los jóvenes a ir a la escuela, a formarse y a adquirir unos valores que les permitan vivir en sociedad. Sin una buena educación, tarde o temprano, las personas se verán obligadas a llevar a cabo actos delictivos para poder seguir subsistiendo.
¿Cómo solucionar el problema desde educación?
Los gobiernos son los principales causantes de estos altos índices de criminalidad en grupos socialmente desfavorecidos. La mayoría de la gente que no ha tenido una buena educación, desearía haberla tenido, pero no tuvo acceso a esta. Poder llegar al instituto o a la universidad parece fácil para las personas que tienen una buena situación socioeconómica, pero esto no es lo que vive todo el mundo.Problemas económicos, problemas en casa, padres despreocupados, drogas…son muchas las razones que llevan a muchos jóvenes a no atender a la escuela y esto debe de cortarse de raíz si queremos ponerle solución.
Desde los gobiernos deberían de proponer medidas para favorecer la inclusión social de las personas en peor situación. Esto no debe ser algo que se proponga en el parlamento, debe ser algo que debe llevarse a la práctica. Entrar en los barrios más problemáticos y incentivar de alguna manera a padres e hijos para que estos vayan a la escuela. Es un problema grave, por ello, si no se trata de ponerle solución de golpe, seguirá ocurriendo generación tras generación.
También hay que tener en cuenta que son muchas las familias que obligan a sus hijos a trabajar en el negocio familiar desde jóvenes, es decir, el problema muchas veces es de los padres y no de los propios hijos. Estos hijos, si el negocio familiar va mal y no tienen de que subsistir empiezan a cometer crímenes y aquí es dónde está el problema. Una buena educación y preparación de los jóvenes para el futuro profesional es la única forma de reducir los índices de criminalidad desde las escuelas.
Conclusión
El crimen es un problema grave y hay que ponerle solución. La mayoría de personas que acaban cometiendo crímenes no lo hacen por gusto, sino que se ven casi obligados a ello por su situación. Desde las escuelas y los centros educativos se debe de tratar de reducir la criminalidad, preparando a los jóvenes para el futuro, con buenos valores y enseñanzas. Contra las situaciones económicas desfavorables el sistema educativo no puede hacer nada. Deben de ser los gobiernos los que traten de ayudar a las personas en peores situaciones, para incluirlas en la sociedad y no dejarlas apartadas. Una colaboración global puede llevar a reducir los índices de criminalidad al mismo tiempo que más jóvenes están preparados para el futuro profesional.