Washington, Estados Unidos.-Hace 3 años,Méxicorecién estaba escuchando que, enChina, había surgido una nueva especie degripe, misma que, con el tiempo, comenzó a transmitirse a diferentes partes del mundo. En aquel entonces, se le denominó como elnuevo coronavirus, pero meses después adquirió nombre propio:Covid-19, desde entonces, estevirusha evolucionado hasta tener una gran cantidad devariantes.
Las primerasmutaciones del Covid-19fueron igual de peligrosas que la primera cepa, siendoAlfa,Beta,GamayDelta, las más agresivas; sin embargo, meses después llegóÓmicron, misma que se presentó como más débil, pero altamente contagiosa, por lo que en cuestión de semanas, prácticamente el 70 por ciento deMéxicoya se había contagiado de estanueva variante. A 1 año de ello, una nueva mutación llegó aEstados Unidos.
Se trata deXBB.1.5., de acuerdo con algunos informes, esta variante provocó alrededor de 40 por ciento de casos positivos en todoEstados Unidos, durante la semana pasada, aunque esto podría generar pánico entre la gente, la realidad es que los expertos de losCentros para el Control y la Prevención de Enfermedades(CDC, por sus siglas eninglés) afirman que no es necesario caer en “pánico”.
Al igual queÓmicron, XBB.1.5. es una variante, que enteoría, es resistente a losanticuerpos, por lo que, hasta cierto punto resulta desconocida para elsistema inmunede una persona vacunada o de alguien que, anteriormente, ya haya luchado contra lainfección, hecho que ya de por sí podría alertar a lasautoridades médicas; sin embargo, se estima que luego de 3 años, la gente ya puede generar una protección superior a laenfermedad.
Los médicos se basan en ello, debido a que, en comparación con otras olas de Covid-19, la realidad es que esta ha generado menos estragos, también notaron que los infectados acuden menos al hospital y hasta el momento no ha causado muertes, por lo que esto sería un diagnostico positivo. Actualmente, la varianteXBB.1.5se encuentra en zonas comoNueva York, donde se cree que ha causado el 75 por ciento de las infecciones.
Fuentes: Tribuna