Asakuchi, Japón.-En elsiglo XVIIIfue localizada una extrañacriatura momificadaen las profundidades delOcéano Pacífico. Este curioso ser tenía lacola de un pez, el rostro de unsimio(haciendo una perturbadora mueca) y unasmanosde apariencia humana. Curiosamente, medía aproximadamente 30 centímetros y luego de un tiempo fue enviada al temploEnju-Inen la ciudadAsakuchi, enJapón, donde se le conocía como un objeto sagrado.

Como era de esperarse, este ser despertó la curiosidad de la gente que sabía de su existencia, lo que daba paso a que muchos comenzaran a hablar sobre la existencia de animales que se quedaron en un punto medio de laevoluciónentre lospecesy loshumanos, por lo que comenzaron a comparar a este individuo con lassirenas occidentales, fue así que obtuvo su nombre como lasirena de Japón.

Luego de 300 años, un grupo de científicos de laUniversidad de Ciencias y Artes de Kurashiki(KUSA) decidieron ponerle fin al misterio y comenzaron a investigar la identidad de la sirena japonesa, así que acudieron al templo de Enju, donde la pieza fue resguardada del siglo XVIII hasta el pasado mes de febrero del 2022 y, con la ayuda de unescáner, descubrieron que este ser no era otra cosa sino que una creación delhumano.

Expertos descifran el origen de la sirena japonesa
Expertos descifran el origen de la sirena japonesa

Y es que, al hacerle lastomografíasadecuadas descubrieron que no estaba rellena de huesos, sino que teníaalgodónen su interior, sí como también portabatelaypapel. Aunque una parte de la muñeca sí tenía hueso y ésta era la mandíbula. Resulta ser que se trataba de un objeto conocido comoningyo(muñeca en japonés), que solían ser muy populares en los templos y museos delperiodo Edo, enJapón.

De acuerdo con los expertos, este ningyo fue hecho con base en una cabeza de un simio real y un pez, mismos que fueron cortados a la mitad y posteriormente fueron rellenados y cocidos para que tuvieran el aspecto monstruoso de unyoukai(demonio o espíritu japonés). Según el informe, la piel de la cola correspondería a unpez globoy a una especie decorvina, mientras que lasuñas de los dedospertenecían al cuerno de otro animal.

Fuentes: Tribuna