Ciudad de México.-Pese a queJuan SoleryPaulina Mercadose mostraron positivos frente a lascámaras, cada vez que se les cuestionaba sobre lacirugíaque la presentadora deSale el Solenfrentó el pasado mes dediciembre, lo cierto es que el actor detelenovelascomoCuando me enamoro,Nada personal,Locura de amoryCañaveral de pasiones, se estaba enfrentando a su propioinfiernopersonal, hecho que confesó en días recientes.
Enentrevistasanteriores, Paulina Mercado señaló que, durante el proceso de la cirugía, Juan Soler fue uno de sus apoyos más grandes, destacando que él la ayudó a conectar con susemocionesdemiedopor el procedimiento quirúrgico, esto debido a que cualquier intervención en lacabezapuede conllevar cierto riesgo; sin embargo, mientras el histrión le daba apoyo a su pareja, él mismo estaba lidiando con sus propios demonios, puesto sentía gran pánico de que algo malo pudiera ocurrir con su la conductora.
El actor argentino habló sobre el tema en unaentrevistaque sostuvo con el medioDe Primera Mano, en el que se sinceró aclarando que si bien, Mercado sufrió su propioduelo, él también lo hizo, puesto temía perder a su compañera de vida: “Había pánico. La persona que está enferma, por supuesto es gravísimo, pero quien realmente sufre es quien (la) ama, porque es el sufrimiento de que está por perder algo y de que no la quiere ver sufrir.”
El actor contó que no pudo relajarse en el tiempo previo a laoperacióny tampoco lo hizo después de ella, resaltando que únicamente bajó la guardia hasta que elmédicode Paulina la dio de alta y le confirmó que ya se había recuperado: “Sí me dio mucho miedo, definitivamente. Ya cuando con el doctor fuimos al chequeo y le dijo: ‘La operación fue increíblemente exitosa’, fue cuando recién me relajé”, expresó exgalán de Televisa.
Cabe señalar que Juan Soler no era el único que estaba preocupado por Paulina, ya que, en días pasados, los compañeros de trabajo de la famosa, declararon frente a las cámaras deSale el Solque, una semana antes de la cirugía, se encontraban preocupados por la presentadora, al grado en el que ellos mismos se sentían contrariados de ver la tranquilidad que la estrella de televisión irradiaba antes de la intervención.
Fuentes: Tribuna