Los Ángeles, California. –La reconocida comediante y actrizAmy Schumerha hecho una revelación impactante en una recienteentrevista, compartiendo que ha sido diagnosticada con el síndrome de Cushing, un trastorno hormonal poco común, después de enfrentar críticas sobre su apariencia en internet.

En un boletín deNew Not NoisedeJessica Yellin, Schumer, de 42 años, compartió su experiencia durante una serie de entrevistas promocionales para su programa de Hulu, donde también se encontraba sometiéndose a variaspruebas médicas.Schumer describió cómo estuvo en máquinas de resonancia magnéticadurante cuatro horas seguidas, con venas cerradas por la cantidad de sangre extraída, mientras enfrentaba preocupaciones sobre su salud y el temor de no estar presente para ver crecer a su hijo.

Amy Schumer
Amy Schumer

El síndrome de Cushing es untrastornoque ocurre cuando el cuerpo produce demasiada hormona cortisol durante un período prolongado, según losInstitutos Nacionales de Salud. Los síntomas incluyen presión arterial alta, aumento de peso y una cara redonda, y puede ser fatal si no se trata adecuadamente. Schumer reveló que los comentarios en internet sobre su apariencia llevaron a que se detectara este trastorno, destacando la importancia de estar atentos a los signos de problemas de salud incluso en medio de la presión mediática.

La comediante ha sido objeto de críticas en línea sobre su apariencia, y recientemente respondió sarcásticamente a los comentarios sobre su rostro “más hinchado” durante la gira de prensa de su serie deHulu. Schumer ha abogado por el amor propio y la aceptación de uno mismo, señalando el doble rasero en la forma en que se evalúa la apariencia de las mujeres en comparación con la de los hombres.

Schumer también ha compartido abiertamente sus luchas con la salud, incluyendo laendometriosisque llevó a la extirpación de su útero y apéndice, así como su experiencia con la cirugía estética, incluyendo rellenos de mejillas y liposucción después del nacimiento de su hijo en 2019, tras un embarazo complicado que la llevó a ser hospitalizada con hiperémesis gravídica.

La revelación de Schumer ha generado un debate sobre la presión mediática y la salud mental de las figuras públicas, así como sobre la importancia de la autoaceptación y la atención médica adecuada en medio de las críticas y presiones externas.

Fuente: Tribuna