Ciudad de México.-Una polémica ha estallado en las redes sociales después de que el actorVadhir Derbezcompartiera un video enTikTokdonde simula darle monedas a un niño que trabaja en lossemáforos, generandocríticasy llamados de atención sobre la realidad de los niños en situación de calle en México.

En el clip, Vadhir Derbez se muestra dentro de suautomóvil, aparentementebuscando monedaspara darle al pequeño que se gana la vida realizandotrucos con pelotasen un crucero. En el video, Derbez simulanegarsea darle dinero a un niño que trabaja en los semáforos después de que este “fallara” en realizar el espectáculo.

Si bien el video aparenta ser unabroma, ha provocado indignación entre algunos usuarios de redes sociales, quienes consideran quetrivializala difícil situación que enfrentan muchos niños en México al tener que trabajar en las calles para subsistir. Por otra parte, hubo otras personas que no se tomaron personal el chiste y se rieron.

En la caja de comentarios se leen diversas opiniones como: “Los errores se pagan”, “Igual de simpático que su papito”, “Que haga bien la chamba”, “jaja me iré al infierno contigo”, “A mi si me dio risa pero se me olvida que es época de cristal”, entre otros. Hasta el momento, el actor no ha emitido comentarios adicionales sobre el video.

La realidad de los niños trabajadores en México es una problemáticacomplejaypreocupante. Según datos de organizaciones dedicadas a la protección de los derechos infantiles, se estima que miles de niños viven y trabajan en las calles de todo el país, enfrentando condiciones devulnerabilidadyriesgo. Este incidente ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de figuras públicas como Vadhir Derbez en el manejo de su influencia en las redes sociales.

Las causas que llevan a estos niños a vivir o trabajar en las calles son diversas y complejas. Entre ellas se encuentran los flujos migratorios, la pobreza extrema, la desintegración social, el abandono familiar, el maltrato y la violencia en el hogar Para muchos de estos niños, su destino se ve marcado por la discriminación, el consumo de drogas, la explotación laboral, la prostitución, el acoso policial y la delincuencia. Estas condiciones adversas afectan profundamente su desarrollo físico, emocional y social, dejando cicatrices que pueden perdurar a lo largo de toda su vida.

Fuente: Tribuna