Ciudad de México.-Desde hace casi 20 años,Lolita Cortésse ha caracterizado por ser una de las juezas más duras delrealityshowdeTV Azteca,La Academia, donde la famosa ha sido tan ruda con algunos de los participantes que se ha ganado el apodo de ‘La Jueza de Hierro’; sin embargo ese mismo nivel de exigencia es uno que la propia actriz deLa Bella y La Bestiaha experimentado en carne propia.
Como la propia Lolita Cortés ha hecho saber durante sus innumerables críticas hacia los participantes deLa Academiacomo con Jolette, ella es muy disciplinada y está dispuesta a ensayar las veces que sean necesarias para alcanzar la perfección. Este mismo nivel de exigencia es uno que se le inculcó desde que era alguien muy joven, hecho que la propia famosa confirmó a través del programa deGustavo Adolfo Infante,El Minuto Que Cambió Mi Destino: Sin Censura.

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Como el día de ayer te advertimos, la nueva invitada del programa fue Cortés, a quien cuestionaron sobre varios asuntos de su pasado, entre ellos, Lolita contó que su madre solía ser muy exigente con ella en cuanto a suaspecto físicose refería. Tal fue el caso que, en alguna ocasión, su progenitora la acusó de estar “muygorda” luego de que se quitó unachaquetatras un encuentro con laprensa, esto habría dejado devastada a la cantante.
“Mi madre me dijo: ‘Dolores, no te vuelvas a quitar el saco, estás muy gorda’”, recordó la cantante.
Según las declaraciones de Lolita Cortés, esta situación ocurrió cuando ella tenía apenas 17 años, es decir, en medio de una edad muy vulnerable, por lo que las palabras de su mamá causaron un gran impacto, al grado en el que se prometió quebajaría de pesosin importar que ocurriera, lo que la llevó a pesar cerca de38 kilosen el año1991, una cifra bastante preocupante, si se toman en cuenta los estatutos de expedidos por elInstituto Mexicano del Seguro Social(IMSS).
Si bien, Lolita confesó que llegó a tener una relación muy complicada con su madre, quien solía serfisicoculturista, la realidad es que ambas lograron sanar su vínculo cuando la cantante tenía aproximadamente 20 años; sin embargo, para llegar a ese momento, ambas tuvieron que sortear varias pruebas. Un ejemplo de ello es el que la propia Cortés mencionó al afirmar que solía raparse y tatuarse solo para “darle en la torre” a su familia.
Fuentes: Tribuna