Ciudad de México.-La famosa actriz y también cantante,Laura Zapata, recientemente brindó una entrevista en la que logróestremecer a Televisay todo el mundo del espectáculo, ante su cruda sinceridad con lo que pasó realmente en susecuestro, el que ha denominado como el peor momento de su vida, haciendo unaturbia confesióny aclaración a los hechos que se han especulado, declarando que sin dudatodo “fue un infierno”.
Fue en el mes de septiembre del 2002 cuando lamentablemente Laura y su hermana,Ernestina Sodi, tras haber salido de una obra de teatro en la Ciudad de México fueron víctimas de la delincuencia y las secuestraron la banda criminal conocida como Los Tiras. Según ha contado Zapata, ella logró escapar de ese infierno y volver por su hermana con los elementos policiales de la localidad y prevenir una tragedia mayor.
Pero, aunque este tema pasó hace 22 años y la actriz de novelas comoLa Gataha hablado de la tortura que fue todo, en su reciente aparición en la alfombra roja por el estreno del remake de El Extraño Retorno de Diana Salazar, fue cuestionada por ese capítulo tan traumático en su vida, indagando en el más delicado de los rumores que corrieron al respecto, como que fue abusada y que posteriormente se enamoró del hombre que la privó de su libertad.

Ante esto, la hermana deThalíaquiso dejar en claro que en ningún momento, ella o alguno de los implicados en el secuestro tuvieron intimidad de ninguna forma y señala que hay un libro de ello, en el que se desmiente la teoría: “No, no, se enamoró, y Ernestina, que es la otra persona que estuvo secuestrada conmigo, ella es la que narra, que ese secuestrador al que llama, en su pasquín que escribe, Romeo, no, no, conmigo no, a mi me trataron de ‘señora’, y de ‘¿qué necesita usted?'”.
Y aunque niega lo dicho, los reporteros insistieron en elsíndrome de estocolmo, a lo que ella una vez más negó todo y afirmó que a ella jamás la tocaron: “No, yo no, yo no me enamoré, yo salí a luchar para salvar la vida de Ernestina, y afortunadamente, gracias a Dios, la pude sacar de ese infierno, pero ella se quedó y sucedieron cosas que conmigo no sucedieron, que yo no soy testigo, y que a mí no me pasaron”, asegurando que las declaraciones que dioAbel, uno de sus secuestradores antes de suicidarse, en su celda del Reclusorio Oriente, no hacían alusión a ella.
Se referían a la otra señora, yo salí a salvar y a rescatar a Ernestina, cuando ella salió, me dijo ‘me violaron, me golpearon, me dejaron sin comida’, y bueno, ahora sí que yo no estaba, yo no fui testigo, yo no estuve presente, pero no era yo. Es más, ella en su libro ‘Líbranos del mal’, que para mí es un pasquín, ella relata cómo llegaba el famoso Romeo a ponerse un chicle, a hacer… una cosa fuera de cualquier tipo de norma”, concluyó
Fuente: Tribuna del Yaqui