Los Ángeles, California. –Presentada en elFestival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), la película cuenta con un elenco encabezado porElisabeth Moss, Kate Hudson, Kaia Gerber y Este Haim, quienes aportan interpretaciones sólidas, aunque limitadas por un guion que no logra explotar todo su potencial. A pesar de su buena factura técnica y momentos dehorror corporal,Shellno logra convertirse en la crítica mordaz o la pieza de culto que parece querer ser.

Ahora bien, la trama sigue a Samantha Lake (Moss), una actriz de televisión que, en su lucha por conseguir papeles cinematográficos, recurre a untratamientorevolucionario ofrecido por el imperio de belleza de Zoe Shannon (Hudson). El tratamiento promete detener elenvejecimientoy mejorar la salud general del cuerpo, algo que Samantha acepta a pesar de sus dudas iniciales. Pronto, su vida cambia radicalmente, ganando confianza y éxito en Hollywood. Sin embargo, las consecuencias deltratamientono tardan en aparecer, y Samantha descubre que algo siniestro está ocurriendo, especialmente cuando su joven colega Chloe (Gerber) desaparece misteriosamente.

Kate Hudson shares her mom Goldie Hawn’s outlook on aging! The actress and mom of three, 45, got candid ahead of the TIFF premiere of her new horror comedy movie, Shell

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— HELLO! Canada (@HelloCanada)September 12, 2024

Minghella, quien regresa seis años después de su debut como director con Teen Spirit, intenta equilibrar la sátira de lasuperficialidad en Hollywoodcon elementos de horror. Aunque Moss se destaca como la protagonista, su personaje está poco desarrollado, y su transformación interna, aunque bien actuada, no ofrece mucho en términos narrativos. En cuanto a los elementos de terror, especialmente los de horror corporal, son lo más atractivo de la cinta, inyectando tensión y violencia en momentos claves. Sin embargo, Hudson, quien interpreta a la manipuladora Zoe, no logra transformarse en la villana de campamento que la trama insinúa, manteniéndose en un tono demasiado controlado.

A pesar de una duración concisa de 100 minutos, la película se siente apresurada. El guion deJack Stanleyavanza rápidamente, sin dar tiempo a que la audiencia reflexione sobre las implicaciones de la historia. El concepto deShell, una crítica a losestándares de bellezay la obsesión con lajuventud, es interesante, lastimosamente el análisis es superficial. Los aspectos más oscuros de la trama no se exploran lo suficiente, y el tono limpio y pulido del filme contrasta con la visceralidad que exige una sátira efectiva.

En resumen,Shellofrece un entretenimiento superficial y algunos momentos memorables, pero carece de la valentía necesaria para profundizar en su mensaje. Aunque probablemente no se convierta en el clásico de culto que aspira ser, la película cumple con su propósito de ser una curiosidad dentro del género, con un elenco que, al menos, parece estar divirtiéndose en el proceso.

Fuente: Tribuna