Ciudad de México.-El famoso actor y comedianteCésar Bonollenó delutoal público deTelevisadebido a que hace algunas horas reapareció frente a las cámaras y confesó el duelo que está viviendo debido a untriste fallecimiento. En entrevista con diversos reporteros, el histrión mexicano habló sobre sutestamento, así como que lamentó la muerte deSilvia Pinaly dijo que además días atrás perdió a uno de sus grandes amigos.

Este domingo 15 de diciembre don César fue captado en un evento público y los reporteros de inmediato le preguntaron sobre qué opinaba sobre la partida de doña Silvia, en relación a que se ha rumorado mucho sobre su herencia, ya que presuntamente incluyó a su asistente Efigenia Ramos en este documento: “La señora Pinal podía hacer con su dinero lo que se le diera la gana, fue una gran señora… “, declaró el protagonista de la obraDefendiendo al cavernícola.

Después le dijeron que se podría avecinar una pelea entre los hijos de doña Silvia por cuestiones del testamento y el histrión apuntó: “No debe de haberlos y no creo que las haya, son gente muy inteligente, muy talentosa”. En ese sentido, don César compartió que está sentido por el fallecimiento de la ‘Diva mexicana’ pero también por la partida de su gran amigo Javier Bátiz, gran exponente del rock mexicano.

Quiero que sepas que estoy con mucho dolor porque ayer murió un gran músico mexicano, Javier Bátiz, mi amigo de toda la vida”, declaró.

Y agregó: “Estoy triste por eso, triste por la señora Pinal y triste por toda la gente que se nos adelanta y así es la vida”. Por esta situación salió a flote el tema de su testamento y el primer actor deTelevisaafirmó que tiene todo en regla desde que nació su primera hija hace más de 40 años: “Después del nacimiento de mi hija fue la primera vez que me dio miedo a subir en un avión, dije ‘si me muero de un avionazo’ y desde ese día, desde diciembre del 81 arreglé todos mis papeles, están muy bien arreglados”.

Además, el intérprete de la serieVecinosreflexionó sobre lo efímera que es la vida: “Voy al notario a hacer los cambios pertinentes cada vez que puedo, la última vez me dijo el notario ‘ya no seas obsesivo, no pasa nada’ y me lo dijo una semana antes de que me fuera a morir a un hospital y le dije ‘¿entonces no me preocupo?'”. Recordando esta crisis de salud, don César recordó que esa vez que fue sometido a una cirugía de emergencia lo dejó con una gran secuela:

Antes me funcionaba el 100 por ciento de mi cuerpo, y ahora estoy a la mitad, pero aquí sigo”.

Fuente: Tribuna