Ciudad de México.-Como si fuera una escena de película de acción, la reconocida actriz,Daniela Castro, vivió uno de los momentos más aterradores de su vida enTelevisa, pues desgraciadamente la seguridad no pudo impedir infiltrados, eintentaron secuestrarla, mientras que ella se encontrabaen plena grabación de novela. Afortunadamente, unhombre logró salvarlade ser sustraída en contra de su voluntad, peroterminaron por dispararle.
Castro tiene más de 30 años con una notoria trayectoria en melodramas, en los que ha brillado especialmente enLo Qué La Vida Me Robó,Me Declaro CulpableyUna Familia Con Suerte, en la cual tuvo icónicas frases como “perdónate” y “te hace falta Jesús”, que la hicieron viral y hoy en día sigue siendo reconocida con un talento impresionante, dejando una gran huella en el mundo del espectáculo, siendo recordada como una de las mejores villanas.
Pero, a causa de un escándalo de presunto robo a una tienda de ropa, Daniela se vio obligada a mantenerse lejos de la pantalla chica alrededor de seis años, pero ahora, ha regresado como protagonista de la mano deTV Azteca, con el melodrama llamadoCautiva por Amor. Tristemente, en un momento de celebración y al promocionar este melodrama, Daniela recordó que en 1996, mientras filmabaCañaveral de Pasionescasi fue secuestrada.
Castro se sinceró sobre lo traumático que sigue siendo para ella recordar este evento, pues destacó que le llegaron por detrás, y casi es sustraída, pero que pudo zafarse por fortuna, sin embargo, asegura que pese a que fue un intento frustrado, la realidad es que tiene secuelas aún a 30 años de ese momento: “Fue muy traumático y lo sigue siendo, porque como me llegaron por atrás, ahora no puede llegar nadie por atrás porque es como un shock para mí. Es algo que nunca se te borra”.
Finalmente, la reconocida actriz, destacó que un señor, que para ella es como un ángel guardián, le salvó la vida, pues al liberarse le dispararon, pero que la intervención a tiempo de ese sujeto evitó que le diera la bala: “Logré zafarme, pero gracias a un señor, porque hubo balazos y todo. Fue un ángel para mí que prácticamente se me aventó para que no me llegara el balazo. Gracias a él estoy ahorita hablando contigo”. Daniela contó que al final del día aprendió que solo le queda encomendarse a Dios para volver a casa sana y salva: “Yo creo que la mayor protección que tenemos es Dios nuestro Señor; salir de tu casa y decir: ‘Que no me pase nada'”.
Fuente: Tribuna del Yaqui
