Ciudad de México.-El caso entreIvet Playà, que fue asistente del reconocido intérprete de origen español,Alejandro Sanz, continúa generando controversia, pues luego de que la joven fan expresó que los comportamientos del cantante superaron cualquier límite que considera moral e incluso humano, nuevos detalles han salido a la luz. Al parecerlo amenazaríay le habríaexigido dinero para callar su abusode poder en su contra.

Después de que el artista salió a defenderse públicamente mediante su cuenta deInstagram, para explicar que los señalamientos en su contra eran infundados, e incluso expuso que Playà le había propuesto participar como inversor en algunos negocios familiares, pero declinó la oferta, ha surgido más información sobre el delicado asunto. En la emisión más reciente deY Ahora Sonsoles, la colaboradoraTamara Gorrocompartió desconocidos aspectos sobre el vínculo entre la admiradora y el cantautor.

De acuerdo con la influencer, la cercanía entre ambos habría comenzado tras la separación de Alejandro Sanz yRachel Valdés, y al parecer, el ver que tenía sus cosas con otras famosas intentó chantajearlo: “Ella y Alejandro dejan de verse porque eso no es una relación sentimental. A Alejandro se la han conocido otros rolletes. Ella digamos que no se lo toma muy a bien. No lo acepta. Entonces la primera petición que se le pide a Alejandro Sanz es una gran cantidad de dinero y dos casas”, contó Tamara.

¡Alejandro Sanz rompe el silencio y le responde a#IvetPlaya, la fan que lo acusa de haberla usado cuando tenía 18 años! uD83DuDE31uD83DuDEA8??uD83DuDCFA#SaleElSolpic.twitter.com/t54wf0ganS

— Sale el Sol ?? (@saleelsoltv)June 17, 2025

Pero el relato no se detuvo ahí, ya que Tamara declaró que ahora se encuentra con un abogado y está siguiendo como una especie de plan en el que ahora está buscando negociar para sacarle mucho dinero y dejar de hablar sobre el creador deCorazón Partió’: “Ante la negativa de Alejandro Sanz, la segunda es amenazar con hablar. La tercera y la cuarta es exponerles el plan que se va a llevar a cabo, es decir, ella con su abogado. Atención, ya va con abogado, algo quiere, negociar. O negociamos o hablo”.

La polémica ha abierto un debate sobre consentimiento, poder y motivaciones. La inclusión del factor económico añade una capa más de discusión, ya que no solo pone en duda los hechos, sino también las posibles razones tras la denuncia. Por ahora, ambos mantienen sus posturas: Ivet como víctima que alza la voz, y Sanz ofreciendo su versión conciliadora y negando malas prácticas.

Fuente: Tribuna del Yaqui