Ciudad de México, México.-Tras el lanzamiento de varios temas en los que hacereferencias explícitas a grupos del crimen organizado en México, Anuel AA, reconocido exponente del reggaetón y trap latino, generó una fuerte polémica. Las menciones directas alCártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)han iniciado el debate sobre los límites delcontenido musical y su impacto social.
Esta controversia se intensificó con la publicación de111XPANTIA, el más reciente álbum deFuerza Regida, cuya versión Deluxe incluye el temaLOKiTAen colaboración con Anuel. En la canción, el artista puertorriqueño recurre anombres y figuras del narcotráfico mexicano como metáforas de poder y lealtad.

Si me voy preso como El Chapo… Yo soy tu Caro Quintero… guerreo como Los Chapitos en Culiacán”, dice parte de la letra.
Sin embargo, este tipo de contenido no es nuevo en la carrera deAnuel, cuyo estilo ha estado marcado por una narrativa centrada en lavida delictiva, las armas y el llamado‘maleanteo’. Aunque no se asocia directamente con los corridos tumbados, su lírica ha comenzado acruzarse con elementos propios del narcocorrido,un género que ha provocado preocupación en diferentes sectores por su potencial influencia en la normalización de la violencia.
A finales del mes de junio, la polémica creció aún más cuandoAnuel AAlanzó el temaLittle Demon, que inicia con un fragmento del narcocorrido‘El Dueño del Palenque’, dedicado aNemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder delCJNG. Aunque el fragmento pertenece originalmente aLos Alegres del Barranco, su incorporación refuerza el discurso que el artista ha venido consolidando.
De igual manera, en esa misma canción, el artista hace nuevas alusiones altráfico de drogas y a figuras del narcotráfico, incluyendo frases como‘Le dimos cien millones a la DEA pa’ que los kilos pasaran por la frontera’. Dichos versos, aunque parte de una narrativa musical, han sido interpretados por algunos sectores comouna glorificación del crimen organizado.

Ante estas referencias, tanto críticos como autoridades han expresado inquietud sobre la responsabilidad que tienen los artistas alutilizar nombres y símbolos ligados a la violencia y la ilegalidad. El caso deAnuel AAcoincide con un entorno en el que algunos músicos han enfrentado sanciones, como larevocación de visas o restricciones para presentarse en ciertos países.
Fuente; Tribuna
