Monterrey, Nuevo León.- El Estadio BBVA, situado en el corazón de Monterrey, se transformó en el escenario de un encuentro que unió la pasión por el deporte con la calidez de los lazos internacionales. Hanin Al Qoreishy, reconocida por llevar la corona de Miss Irak 2025, asistió al partido donde su selección nacional buscaba un lugar en el torneo más importante del mundo frente al conjunto de Bolivia. Su presencia en las gradas generó una respuesta llena de afecto por parte de los asistentes, quienes recordaban con simpatía su paso por el certamen de Miss Universo.
El motivo de este viaje fue mucho más allá de una simple asistencia deportiva. Hanin decidió portar una camiseta con el nombre de Fátima Bosch, la representante mexicana, enviando un mensaje de cariño que decía: “I love you“. Este acto dejó en claro que la unión surgida entre ambas mujeres sigue vigente y fuerte. La joven iraquí ha sido abrazada por el pueblo mexicano, que la considera una paisana por elección tras los tensos sucesos vividos meses atrás.
Durante una entrevista, la modelo compartió su alegría a través de redes sociales, mostrando la energía de la afición regiomontana. Cuando sonó el silbato final y se confirmó que Irak formará parte del Mundial de 2026, la emoción la invadió. Hanin expresó su gratitud con palabras sencillas, asegurando que ese triunfo también pertenecía a México, reconociendo el apoyo constante que ha recibido en estas tierras.
La visita de la reina de belleza en el estadio fue una constante de personas que se acercaron para saludarla o pedirle una fotografía, recibiendo siempre una respuesta amable de su parte. Este trato directo reafirmó que el respeto y la admiración que el público siente por ella no ha disminuido. Muchos de los comentarios en internet resaltaron su lealtad hacia Fátima Bosch, recordando que Hanin fue la primera en apoyar a la mexicana en su discusión con Nawat Itsaragrisil.
Ese gesto, respaldado en su momento por la organización de su propio país, sentó las bases de una relación que hoy supera cualquier frontera. La visita a Monterrey no solo fue una oportunidad para celebrar un logro deportivo, sino para demostrar que los valores de compañerismo y respeto mutuo pueden crear puentes duraderos entre naciones tan distintas como Irak y México.
Fuente: Tribuna del Yaqui
