El Rosario, Sinaloa.- El proceso de búsqueda en la mina Santa Fe, situada en el municipio de El Rosario, Sinaloa, dio frutos con la localización con vida de Francisco Zapata Nájera. El trabajador, de 42 años de edad, permaneció en el interior de la mina por más de 300 horas después de que un derrumbe obstruyera las vías de salida y el lugar se inundara, alterando así las condiciones del entorno subterráneo.

La llegada de los buzos pertenecientes al Batallón de Atención a Emergencias del Ejército Mexicano permitió establecer el primer contacto directo con el minero. Al alcanzar la zona donde se refugiaba el hombre, los rescatistas iniciaron un protocolo de comunicación para verificar su identidad y sus estado mental. En medio de un ambiente de humedad y visibilidad reducida, uno de los elementos de las fuerzas armadas lanzó la primera pregunta: “¿Cómo te llamas?”. La respuesta llegó de forma clara: “Francisco Zapata Nájera”.

Este intercambio inicial sirvió para que el equipo de ayuda constatara que el minero se encontraba consciente. A pesar del tiempo transcurrido en aislamiento, las respuestas de Zapata Nájera fueron lúcidas, lo que facilitó las labores de preparación para que buceara. Durante este encuentro, los rescatistas se interesaron por el estado anímico que sostuvo al trabajador durante los días de encierro. Ante la pregunta directa: “¿Tienes fe?”, el minero respondió: “Fe”.

Segundos después, mientras recibía apoyo para ajustar los implementos necesarios para su traslado a la superficie, Francisco reafirmó su postura con una frase: “Yo no per la fe”.  La situación del agua dentro de la mina fue otro de los puntos tratados durante el diálogo. El minero explicó el nivel que alcanzó la inundación en el sitio donde quedó atrapado. Al ser interrogado sobre la altura del líquido, Francisco señaló hacia la parte superior del túnel: “Llegó hasta allá arriba”.

Además, el trabajador relató las acciones que realizó para tratar de sobrevivir, confirmando que intentó abrir paso al líquido para reducir su nivel. “Sí… para empezar a desaguar”, contestó cuando se le preguntó si había realizado excavaciones manuales. A pesar de las condiciones adversas y el desgaste físico de pasar casi 14 días bajo tierra, el trabajador aseguró encontrarse “bien” al ser consultado sobre sus dolencias o malestares.

Los rescatistas, por su parte, se enfocaron en transmitirle tranquilidad y seguridad antes de iniciar el ascenso. “Todo va a estar bien, te vamos a sacar de aquí”, le mencionaron mientras le daban indicaciones sobre el uso del equipo de buceo que debían emplear para atravesar los tramos inundados. 

Fuente: Tribuna del Yaqui