Ciudad de México.- En estos tiempos donde la fe por la humanidad es lo único que consigue ir hacia adelante, un acto de generosidad y extrema humildad le dio la vuelta al mundo a través de las redes sociales y logró enternecer hasta las lágrimas a cientos de internautas.

Se trata de buena acción que realizó una humilde y campesina mujer anciana de nombreAlbertina Flores González, quien la mañana del domingo 17 de mayo, asistió a un comedor popular de la región deCajamarca, al norte dePerú, cargando dos morrales en su hombro, cargado de una parte de su cultivo para donarlo a las personas que se encuentran en aislamiento por contagio deCovid-19.

La mujer de la tercera edad, fue recibida por una de las colaboradoras voluntarias del comedor y, ante el asombro de las demás personas presentes al verla llegar con las pesadas bolsas, cargadas de productos cultivados en su propia parcela, Doña Albertina solamente dijo:

Aquí les traigo alguna cosita. Disculpen que no traiga más, pero vengo caminando”.

Esta enternecedora historia de abnegación, generosidad y humildad fue narrada en redes sociales por un trabajador de laMunicipalidad Distritalde el comedor popularPimpingos. el trabajador envió un mensaje de bendiciones y agradecimiento, esperando tocar el corazón de los lectores.

Esta es la historia de doña Albertina, ejemplo de lucha, esfuerzo y sacrificio. Que Dios la bendiga y proteja por siempre. Porque estas acciones parten el alma y dejan sin palabras”.