Bangkok, Tailandia.-Unadolescente tailandéspensó que había hecho el negocio de su vida al comprar unbaratísimo iPhonea través deInternet. Sin embargo, cuando llegó su paquete, una extraña sensación de que algo no estaba bien lo golpeó de frente, pues era una caja enorme para undispositivoque cabe en lapalmade la mano.
Tras rasgar la cinta que mantenía unida unacaja cafédecartón, el joven se topó con el iPhone que había comprado, aunque no era pequeño ni mucho menosdigital. Era unamesapara elcafécon la forma delsmartphonedeApple.
De acuerdo con sitios especializados en la venta de este producto, la mesa mide alrededor de90 centímetrosde largo,46 centímetrosde ancho y46 centímetrosde alto.
El joven relató su historia a través deredes socialesy en poco tiempo seviralizó. Al inicio, lo que comenzó como un caso de estafa, se aclaró con algo más creíble: no leer cuidadosamente qué es lo que estás comprando.

Según el medioOriental Daily, el joven reconoció que no revisó toda la información del producto en donde, en efecto, se mencionaba que era una mesa con las medidas de dimensión.
Para obtener su “iPhone” el adolescente pagó una cantidad que, bajo su consideración, era mucho mayor a lo normal para el envío. Sin embargo, se motivó a seguir adelante con la compra porque el smartphone estaba muy barato.
Fuente: Oriental Daily