Hermosillo, Sonora.-La segunda parte de 2020 no fue poco confortante para elsector agropecuario, pues a pesar de ser el único sector productivo que no pudo ser ‘frenado’ por la pandemia del coronavirus, si fue afectada por las decisiones que elGobierno Federaltomó.

Los decretos hechos por la administración de laCuarta Transformación, influyeron bastante en el sector primario de Sonora, dejando un presupuesto insuficiente para la actividad, así como sacar a laganaderíade laDeclaratoria de Emergenciapor lasequíaque azota a la entidad.

Aunado a esto, el Gobierno Federal, con el motivo de reasignar fondos a proyectos de su preferencia, decidió eliminar fideicomisos y apoyos al campo mexicano afectando a la agricultura enSonora, además de desaparecer uno de los grandes programas como elCrédito Ganadero a la Palabra, que si bien no venía para este estado puso a ‘temblar’ a los productores ganaderos.

Ante la situación losproductores agrícolas,ganaderos,pescadoresyacuacultores, decidieron tomar cartas en el asunto, haciendo oír su voz mediante medidas drásticas como la toma de instalaciones de laSecretaría de Agricultura en Cajeme. El resultado fue una audiencia con el mismo secretario de Agricultura, Víctor Villalobos.

De acuerdo con laUnión General Obrero Campesina y Popular(Ugocp), al cierre de este año los productores agropecuarios tuvieron una victoria y fue el ser atendidos de manera casi inmediata por el secretario de Agricultura de la nación.Miguel Ángel Castro Cosío, titular de la Ugocp, asegura que gracias a la movilización histórica realizada el día lunes 7 de diciembre, se pudo avanzar y acercar las gestiones directas con laSader.

Sin embargo no todo fue gloria al cierre del año, pues los ganaderos seguían a la espera de una respuesta de la Conagua, con respecto a si entrarían o no en los apoyos por la sequía que azota a Sonora. Desgraciadamente laComisión Nacional del Agua, señaló que quien debe hacerse cargo del sector agropecuario en temas de sequía era la Sader, deslindándose de responsabilidades, lo que significó un duro golpe para los productores pecuarios. Sin duda la ganadería es uno de los sectores más golpeados en los últimos años y con esa problemática corre el riesgo de que muchos ganaderos desaparezcan del mapa.

Al respecto, los productores primarios ven un 2021 lleno de incertidumbre, pues detallan que las afectaciones ocasionadas a lo largo de este año y que aún prevalecen, no desaparecerán de la noche a la mañana y esperan que a lo largo del próximo año por lo menos se les puedan dar solución a algunas de estas quejas, si las autoridades cumplen con su palabra, aunque se prevé que en el año que está por empezar, las grietas económicas que dejó la enfermedad del COVID-19, comiencen a hacer efecto tanto en el mercado, como en los apoyos y más en toma de decisiones.