Florida, Estados Unidos.- Enojarse funcionó de maravilla para losCeltics de Boston.
Su primera victoria en la final de laConferencia Esteocurrió dos días después de queMarcus Smartdesencadenara una serie de fuertes y emotivos gritos dentro del camerino de losCeltics, todo eso segundos después de que elHeat de Miamise colocara con una ventaja de 2-0 en la serie.
La ventaja ahora es de 2-1, luego de que los Celtics jugaron brillantemente en el tercer juego y tratarán de llevar ese impulso al cuarto juego del miércoles por la noche.
Siempre he dicho que antes de que veas el arcoíris, tiene que haber una tormenta”, comentó Smart el lunes, hablando públicamente sobre el estallido posterior al segundo juego por primera vez. “Para nosotros, esa fue la tormenta por la que tuvimos que pasar. Encontramos nuestro lugar feliz”.
Ahora es el turno deMiami para encontrar un lugar feliz, aunque un lugar infeliz parecería algo más apropiado. El Heat nunca tuvo la ventaja en el juego 3, se metió en un agujero de dos dígitos por tercer juego consecutivo en esta serie y cuarto consecutivo en general, y debido a una peculiaridad en el calendario ahora puede sentarse y esperar tranquilamente por tres días enteros antes de obtener la oportunidad de expiar lo que salió mal el sábado.
La molestia de losCelticsno era un secreto y quedó al descubierto públicamente debido a que unos reporteros que estaban cerca del camerino escucharon la conmoción luego del segundo juego, conSmartque fue el único que encendió la mecha.
El Heat no tuvo una explosión visible o audible luego del tercer juego de la serie, el domingo se dedicó a descansar mental y físicamente, y volvió al trabajo el lunes con una sesión de video, trabajo fuera de la duela y tenía previstas más reuniones por la tarde.
Pero Miami sigue liderando la serie, que es la razón por la cual los Celtics están tratando de presentarse al cuarto juego con la misma agresión con la que lo hicieron en el tercer juego.
Fuente: AP
