Hermosillo, Sonora.- En Chicago, durante el NBA Draft Combine, no solo se está evaluando talento, también se está midiendo carácter. Y ahí es donde Karim López empieza a llamar la atención por el temple que ha mostrado el jugador de 19 años.
El sonorense llegó al evento más importante previo al Draft con la etiqueta de promesa internacional, pero en sus primeros entrenamientos dejó claro que no viajó para completar el grupo: llegó a competir.
Karim ha estado sólido en las pruebas físicas, mostrando el tamaño y movilidad que hoy buscan las franquicias de la NBA en un alero moderno. Con cerca de 2.04 metros de estatura y buena lectura defensiva, el mexicano destacó especialmente en los ejercicios de tiro, donde conectó 14 de 25 intentos en la prueba Spot-Up Shooting, uno de los registros más consistentes entre varios prospectos internacionales.
Pero el Combine no se gana solo lanzando bien. Los ejecutivos observan lenguaje corporal, intensidad y capacidad para adaptarse a la presión. Y López transmitió justamente eso: serenidad.
Hasta el momento, sin querer hacer más de lo necesario, ha empezado a llamar la atención porque combina físico, IQ y experiencia profesional pese a su edad, luego de competir en la liga de Australia con los New Zealand Breakers.
Aún faltan entrevistas y scrimmages, pero Karim ya empezó a construir algo importante en Chicago: credibilidad. Y para un mexicano rumbo al Draft, eso vale muchísimo si quiere ser seleccionado en la primera ronda.
Cabe destacar que el joven de la H es una de las cartas fuertes que tiene el baloncesto mexicano. Inclusive, a pesar de su corta edad, ya ha representado en múltiples ocasiones a la selección nacional.
Fuente: Tribuna del Yaqui
