Ciudad de México.- Cruz Azul lo intentó, y vaya que lo hizo pero al final no pudo romper el cero en la portería de Keylor Navas y los Pumas de la UNAM salieron ilesos en su visita al estadio Ciudad de los Deportes, al igualar sin anotaciones en el juego de ida de la gran final del Clausura 2026.
La Máquina dominó la mayor parte del encuentro y generó las oportunidades más claras y obligó a Keylor Navas a convertirse en la gran figura de la noche, pero no logró romper el cero ante unos universitarios que resistieron al filo.

Keylor fue una muralla imposible de derribar para los atacantes cementeros
Desde el comienzo, el equipo de Joel Huiqui salió decidido a imponer condiciones y apenas al minuto 3, Palavecino avisó con un disparo de media distancia mientras que Christian Ebere se acercó jugada individual que encendió a la afición cementera. La escuadra celeste monopolizó la posesión durante prácticamente toda la primera mitad y obligó a los auriazules a defender cerca de su área.
Pero el guardameta costarricense se consolidó como el gran héroe de la noche. Navas respondió ante un disparo potente de José Paradela al minuto 9 y después volvió a intervenir frente a Palavecino tras una jugada colectiva que dejó a la defensa universitaria desacomodada. Pumas sufría para salir de su campo y apenas podía enlazar secuencias ofensivas mientras Cruz Azul mantenía la presión en tres cuartos.
Entonces vino una jugada que parecía poner fin al 0-0, cuando Álvaro Angulo derribó a Charly Rodríguez dentro del área y el árbitro Ismael Rosario López Peñuelas señaló penalti para La Máquina. Sin embargo, el VAR revisó la acción y terminó invalidando la decisión por fuera de juego previo del centrocampista.
El complemento prácticamente tuvo la misma tendencia. Con una presión ofensiva constante, el conjunto cementero replegó por completo a su rival, que prácticamente no existió en la generación de peligro.

Charly Rodríguez lamenta una falla ante la portería rival
Sin embargo, Cruz Azul no pudo romper el cerrojo felino y tuvo que conformarse con más de 20 disparos intentados entre portería, desviados y bloqueados, pero ninguno pudo vencer a Navas. Del lado universitario tuvieron una más casi al final, que pudo darle el triunfo de forma agónica, pero el remate de Robert Morales pegó en el palo.
La final quedó completamente abierta para la vuelta, con Cruz Azul obligado a mejorar su contundencia y Pumas fortalecido tras resistir noventa minutos bajo presión sin recibir gol.
Fuente: Tribuna del Yaqui
