Ciudad de México.- El reconocido cantante de rancheras, Julio Preciado, recientemente causó una gran preocupación entre sus millones de fans, debido a que tuvo que ser hospitalizado en terapia intensiva, en el que él mismo dijo que había estado al borde de la muerte. Ahora, una vez más ha decidido romper el silencio con respecto a su actual estado de salud, después de haber enfrentado esta severa crisis, en la que estuvo todo un fin de semana internado.
El pasado sábado 28 de marzo del 2026, Julio fue hospitalizado de emergencia, y el pasado miércoles 1 de abril del año en curso, brindó una entrevista a Sale el Sol, en la que aclaró que cuando llegó al hospital tenía 50 y tantos en saturación, o sea, que ya le estaba faltando mucho aire, e inmediatamente activaron el protocolo de seguridad para estos casos, llevándolo a terapia intensiva, resultando en que tenía neumonía atípica: “No dio un aviso previo de que tenía algo pulmonar, fue asintomático, no hubo una alerta de que tenía agua en uno de los pulmones, afortunadamente llegué muy a tiempo, sí me saqué un susto”.
Ahora, el pasado jueves 9 de abril, el intérprete de El Sinaloense declaró en entrevista para diferentes medios de comunicación como TV Azteca, que por fortuna él se encuentra libre de peligro de muerte, recordando que en septiembre del 2025 también enfrentó dicha enfermedad, y ahora saben porqué fue: “La libré otra vez con una neumonía que me pegó el sábado pasado, ya supimos el motivo, fue por un suero que me puse un día antes, no alcancé a arrojar el líquido del suero y se acumuló en el pulmón derecho, fue una decisión mía, yo tuve la culpa”.
De la misma manera, declaró que también fue sometido a más estudios para verificar que su tracto respiratorio, que abarca su corazón, estuviera en optimas condiciones para alguien de su edad, declarando que los médicos le informaron que por fortuna, salió todo en orden: “Me hicieron un estudio del corazón y salí perfectamente bien y no hubo ningún problema. Sentí que me ahogaba, es psicológico, se vuelve psicológico, pero ya muy bien. Gracias a Dios”.
Finalmente, declaró que él no le tiene miedo a la muerte, aunque sí conserva el respeto a esto, especialmente porque siente que es un consentido de Dios, aunque no va a jugar con los límites de la mortalidad, pues en verdad se sintió cerca de perder la vida en el nosocomio: “Soy un consentido de Dios, sentía que ya me estaba muriendo. Tengo mucho respeto a la muerte, pero miedo ya no, ya la conozco”.
Fuente: Tribuna del Yaqui
