Ciudad de México.- La industria del entretenimiento en México despide a uno de sus pilares. Carlos Becerril, reconocido por prestar su voz a personajes que marcaron la infancia y juventud de millones de personas, falleció este jueves 17 de abril a la edad de 90 años. Con su partida se cierra un capítulo  en la historia del sonido cinematográfico, pues era el último integrante con vida del reparto que dio vida a la serie animada Don Gato y su pandilla, donde interpretó al carismático Panza.

La trayectoria de Becerril se extendió por casi 60 años, tiempo en el cual transformó la forma en que el público latinoamericano percibía las producciones extranjeras. Su labor no consistió solo en repetir diálogos, sino en dotar de alma a personajes tan distintos como Loki en las animaciones de Marvel o el recordado Gran Gazoo en Los Picapiedra. Los seguidores de la animación también lo guardan en la memoria por su papel como Frank Grimes en Los Simpson. y como el primer narrador de Dragon Ball.

En la pantalla grande, su presencia fue igual de imponente. Carlos Becerril se convirtió en la voz recurrente de gigantes de la actuación a nivel mundial. Prestó su talento para representar a Dustin Hoffman en cintas memorables tales como Rain Man, Tootsie, Los Fockers y Kramer vs. Kramer. Del mismo modo, trabajó de la mano con las interpretaciones de Robert De Niro y Mel Gibson, logrando que el público en español sintiera la misma intensidad que en los idiomas originales.

Su versatilidad le permitió navegar entre el suspenso y la acción con naturalidad. Fue el responsable de los diálogos de Norman Bates en las dos primeras entregas de Psicosis y encarnó al aterrador Demonio en El Exorcista. Para los amantes de los cómics clásicos, su voz quedó grabada como El Acertijo en la serie de Batman de los años 60. Otros nombres de peso en su lista son Robert Redford, Anthony Hopkins y Al Pacino, demostrando un rango vocal difícil de igualar.

El trabajo de este actor trascendió las fronteras mexicanas para llegar a toda la región. Su disciplina dentro de los estudios de grabación lo posicionó como un referente para quienes hoy inician en este camino profesional. A lo largo de los años, colaboró con las empresas más importantes de la capital del país, manteniendo siempre un estándar de calidad que elevó el prestigio de este oficio. Hoy, su legado permanece vivo en cada película y serie que sigue resonando en los hogares de América Latina. 

Fuente: Tribuna del Yaqui