Ciudad de México.-Este lunes se dio otro paso importante en cuanto a la dignificación depersonas trans en el país, pues se colocó la primera piedra delMausoleo Tiresias, un espacio de memoria que acogerá restos demujeres trans, una iniciativa de la activistaKenya Cuevas, fue colocada este lunes en el panteón civil deSan Lorenzo Tezonco, en el suroriente de laCiudad de México, en este acto estuvoClara Brugada, alcaldesa deIztapalapayErnestina Godoy, fiscal General de la CDMX.
Este espacio contará con 146 espacios y fue donado por la alcaldesa deIztapalapa, donde se ubica el cementerio. Asimismo, será construido con el apoyo de laFiscalía General de Justicia de la Ciudad de México(FGJ-CDMX). Por su parte, la activista Kenya Cuevas mencionó que se prevé que este lugar se inaugure en julio próximo y será utilizado para enterrar amujeres trans, las cuales fueron víctimas de violencia transfóbica o deviolencia estructural.
“Hoy me siento muy tranquila y muy contenta conmigo misma porque sé que están descansando. Las personas mueren cuando son olvidadas. Ellas no van a quedar jamás en el olvido. Yo no sabía cómo hacerlo, pero tenía la convicción y las ganas de hacerlo”, expresó.

Además, este espacio se dedicará a la memoria de estas mujeres y también será una forma de pagarla ‘deuda’ que el Estado tiene con ellas, se mencionó durante el acto de colocación de la primera piedra. “Lo que nos une no es la muerte, es la memoria. De este lado del continente nuestra esperanza de vida es de 35 años. Se está pagando una deuda hacia nosotras”, dijoKenya Cuevasen su discurso.
Ernestina Godoy también tomó el micrófono y dijo que este día fue una celebración para las mujeres trans. “El derecho a la muerte digna debe ser asequible a todas”, sentenció entre aplausos de las personas asistentes a este acto. Cabe señalar que el objetivo de este mausoleo es claro, pues desde 2016 Kenya Cuevasrecoge los cuerpos de mujeres trans que no fueron reclamados y les da una digna sepultura.
Esta noble labor comenzó después de que Paola Buenrostro fuera asesinada en 2016, ella era una mujer trans que se dedicaba al trabajo sexual y quien subió al auto de un sujeto que la contrató y le disparó con una pistola de calibre 9 milimetros cuando se dio cuenta de su identidad. Todo esto ante la mirada de Kenya, quien de inmediato denunció el asesinato de su compañera. Sin embargo, el caso no fue investigado como delito de odio y el responsable quedó en libertad.
Fuente: Tribuna