Ciudad de México. – La anemia afecta a más del 8.6 por ciento de los niños en edad preescolar en México, de acuerdo con los datos revelados por la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut).
Este problema de salud pública, caracterizado por la deficiencia de hierro y glóbulos rojos en la sangre, representa una de las causas por carencias nutricionales más comunes entre la población infantil mexicana. Los escolares de 5 a 11 años también padecen este padecimiento, con una prevalencia de 4 puntos porcentuales adicionales que complica su desarrollo físico e intelectual.
La Ensanut, que es el instrumento oficial del gobierno mexicano para medir el estado de salud y nutrición de la población, ha documentado esta tendencia preocupante durante los últimos ciclos de medición. La anemia en la infancia impacta directamente en el desempeño cognitivo, el aprendizaje escolar y el crecimiento físico de los menores, lo que la convierte en un factor crítico para el desarrollo humano.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la anemia afecta a aproximadamente 1 de cada 4 niños en el mundo, y México se encuentra por encima de los promedios regionales de América Latina.
¿Cuáles son las causas principales de anemia en niños mexicanos?
La deficiencia de hierro es la causa más común de anemia en la infancia, principalmente debido a dietas inadecuadas que carecen de proteínas de calidad, carnes rojas y alimentos ricos en hierro biodisponible.
En México, especialmente en comunidades de bajos ingresos, el acceso limitado a alimentos nutritivos agrava esta situación de vulnerabilidad. La malnutrición crónica, combinada con infecciones gastrointestinales recurrentes, reduce la absorción de nutrientes esenciales en los menores.
Además de la desnutrición, otros factores como la falta de lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y la introducción inadecuada de alimentos complementarios contribuyen al desarrollo de anemia en preescolares.
La Secretaría de Salud ha identificado que familias con ingreso mensual inferior a dos salarios mínimos presentan prevalencias de anemia hasta 2.5 veces más altas que las familias de mayor poder adquisitivo. Las parasitosis intestinales, frecuentes en zonas rurales y periurbanas de México, también drenan las reservas de hierro en el organismo de los niños.
¿Qué impacto tiene la anemia en el desarrollo infantil?
La anemia en la edad preescolar impacta negativamente en la capacidad de concentración, memoria y habilidades de aprendizaje que los niños desarrollan durante estos años críticos.
Estudios del Instituto Nacional de Pediatría demuestran que menores con anemia severa presentan un coeficiente intelectual 5 a 10 puntos menor en comparación con niños sin deficiencia de hierro. Este déficit cognitivo puede perpetuarse a largo plazo, afectando el desempeño académico en educación primaria y secundaria.
Además del impacto cognitivo, la anemia debilita el sistema inmunológico de los niños, haciéndolos más susceptibles a infecciones respiratorias, gastrointestinales y otras enfermedades infecciosas.
El cansancio extremo, la palidez, la irritabilidad y el bajo peso son síntomas visibles que afectan la calidad de vida de los menores y su participación en actividades escolares y lúdicas. La Ensanut anterior registró que niños anémicos faltan más días a la escuela, interrumpiendo así su trayectoria educativa desde temprana edad.
¿Cuáles son las recomendaciones para prevenir y tratar la anemia infantil?
La Secretaría de Salud recomienda que los niños menores de cinco años reciban suplementos de hierro como medida preventiva, especialmente aquellos de comunidades vulnerables y zonas rurales.
La promoción de una alimentación balanceada que incluya carnes rojas, hígado, legumbres, frutas cítricas y verduras de hoja verde es fundamental para garantizar la ingesta adecuada de hierro biodisponible.
Los programas de alimentación escolar, como la distribución de desayunos fortificados con hierro, representan una intervención costo-efectiva para reducir la prevalencia de anemia en escolares.
Diversos expertos en pediatría y nutrición coinciden en que la suplementación con hierro debe acompañarse de educación nutricional dirigida a padres y cuidadores sobre la importancia de dietas ricas en nutrientes.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha documentado que países que implementaron programas integrales de suplementación e intervenciones nutricionales redujeron la prevalencia de anemia en menores hasta en 50 por ciento en un período de tres años.
En México, el gobierno federal ha incluido estos programas en el Plan Nacional de Salud, pero la cobertura y eficiencia varían significativamente entre entidades.
Fuente: Tribuna del Yaqui
