Ciudad de México.- A 10 días del lamentable asesinato de Carolina Flores, que al parecer sí será catalogado ante las autoridades como feminicidio y no solo como un asesinato doloso, se ha informado que hay un dato perturbador para muchos y que para autoridades es motivo para iniciar una investigación aparte, pues el esposo de la exreina de belleza hizo una escalofriante confesión sobre por qué no denunció la muerte de su esposa antes.

El pasado 15 de abril de este 2026, Carolina fue encontrada sin vida por parte de las autoridades que iban a su auxilio, en su departamento de Polanco III Sección, en la Alcaldía Miguel Hidalgo, 24 horas después del suceso, el esposo de la originaria de Baja California, se presentó en la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, para presentar su testimonio, en el que acusó a su propia madre de ser quién atacó a tiros a la joven, pese a que en ese mismo lugar estaba su bebé de ocho meses.

Según los informes, se pensó que Alejandro Sánchez, nombre del marido de Carolina, había tardado tanto en poner la denuncia, porque deseaba dejar protegido a su hijo con instrucciones específicas de su alimentación, en caso de perder la custodia por lo sucedido, sin embargo, después de más investigaciones, se descubrió una verdad que ha perturbado e impactado a varios internautas que siguen el caso.

 

De acuerdo a las propias palabras de Alejandro, decidió permanecer con el cadáver de su esposa por casi 24 horas, antes de acudir a la Fiscalía General de Justicia, porque “debía alimentar y bañar” a su pequeño de ocho meses, que todavía consumía leche materna. Pese a que este afirma que estaba asegurando la última lactancia de su pequeño, las autoridades no creen en esto y abrieron una nueva línea de investigación para determinar si la omisión fue un acto desesperado de cuidado paterno o una falta grave ante la ley.

Cabe mencionar que hasta el momento, Erika María ‘N’, la suegra de Carolina, tenía planeado el asesinato de la exreina de belleza, pues viajó por varios días hasta Baja California, específicamente desde Ensenada, dado a que la mujer la acusaba de “haberle robado a su hijo” y de impedirle que conviva con su nieto de ocho meses.

 

Fuente: Tribuna del Yaqui