Ciudad de México. – Cinco arcos detectores de metales fueron instalados en cada uno de los accesos a la zona arqueológica de Teotihuacán, ubicada en el Estado de México, como medida de seguridad para evitar el ingreso de armas de fuego y armas blancas. La implementación de estos dispositivos responde al ataque ocurrido el lunes pasado en la Pirámide de la Luna.
Julio César Jasso perpetró el ataque que dejó como saldo una canadiense fallecida y siete turistas heridos por proyectiles. Tras los hechos, el atacante se quitó la vida. El incidente marcó un evento crítico de seguridad en uno de los principales destinos turísticos del país.
Las autoridades de la zona arqueológica confirmaron que los arcos detectores operarán en todos los puntos de acceso al recinto. Los dispositivos están diseñados para identificar cualquier objeto metálico que represente un riesgo potencial para los visitantes. Esta decisión busca reforzar los protocolos existentes de vigilancia.
¿Cuáles fueron las circunstancias del ataque del lunes?
El ataque ocurrió en la Pirámide de la Luna, una de las estructuras más visitadas de Teotihuacán. Jasso disparó contra un grupo de turistas durante el mediodía, causando pánico entre los visitantes. Las autoridades respondieron rápidamente en el lugar de los hechos después de recibir las llamadas de emergencia.
La víctima mortal fue identificada como una ciudadana canadiense. Los siete heridos fueron atendidos en hospitales cercanos con lesiones de diversa gravedad. El atacante se suicidó después de perpetrar los disparos, evitando así ser capturado por las autoridades.
El suceso generó gran consternación en México y en el extranjero debido al carácter turístico del lugar. Las autoridades iniciaron investigaciones para determinar los motivos del ataque. Teotihuacán es visitado por cientos de miles de turistas nacionales e internacionales cada año.
¿Qué otras medidas de seguridad se han reforzado?
La instalación de arcos detectores representa la respuesta más visible de las autoridades tras el incidente. Estos dispositivos funcionan de manera similar a los usados en aeropuertos y edificios públicos. El personal de seguridad ha recibido capacitación adicional para operar los arcos y responder ante alertas.
Las medidas complementarias incluyen el aumento de vigilancia visual en puntos estratégicos del sitio arqueológico. Cámaras de seguridad existentes fueron revisadas y optimizadas para mejor cobertura. Los guardias de seguridad reciben instrucciones actualizadas sobre protocolos de emergencia.
Los cinco arcos detectores fueron instalados el 27 de abril, el día después del ataque. Cada dispositivo cuenta con capacidad para procesar múltiples visitantes simultáneamente sin crear cuellos de botella en los accesos.
Las autoridades indicaron que los tiempos de entrada se mantendrán dentro de los parámetros normales de operación del sitio arqueológico.
Fuente: Tribuna del Yaqui
