Ciudad de México.- Con la reciente incorporación de los medidores inteligentes con Bluetooth y redes avanzadas, marca el paso hacia una red eléctrica moderna, eficiente y concitada; en 2026, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se ha consolidado con una de las transformaciones tecnológicas más importantes en la historia del sistema eléctrico en México.

El modelo eléctrico dejó de ser un sistema pasivo para transformarse en una red bidireccional, donde la información fluye en tiempo real entre usuarios y la CFE. Este cambio responde a las nuevas exigencias económicas como el nearshoring, el cual demanda infraestructura energética de alto nivel.

Los medidores Bluetooth de la CFE están revolucionando el sistema eléctrico en 2026

Los medidores Bluetooth de la CFE están revolucionando el sistema eléctrico en 2026

El núcleo central de esta transformación es la Infraestructura de Medición Avanzada (AMI), apoyada por la arquitectura AMADE. Los medidores utilizan tecnología Bluetooth Low Energy (BLE) en frecuencia de 2.4 GHz, permitiendo comunicación eficiente y de bajo consumo energético.

También operan bajo un esquema de red tipo mesh, donde cada medidor funciona como nodo, facilitando la transmisión de datos incluso en zonas con baja conectividad.

Beneficios de los medidores con Bluetooth para los usuarios:

  • Monitoreo en tiempo real: Se podrá consultar el consumo desde el celular.
  • Control del gasto: Identifica aparatos que elevan el consumo energético.
  • Evita tarifa DAC: ajusta hábitos para antes de exceder el límite.
  • Integración con asistentes virtuales: consulta saldo con voz.
  • Mayor precisión y menos errores.

Los nuevos medidores eliminan las lecturas estimadas. Gracias a su alcance inalámbrico de hasta 20 metros, el personal puede obtener datos sin ingresar al domicilio, disminuyendo los errores y mejorando la transparencia. Además, la reconexión del servicio ahora puede realizarse en minutos tras el pago, sin necesidad de visitas técnicas.

Los equipos cuentan con sensores avanzados que detectan manipulación, como uso de imanes o aperturas indebidas. Estas acciones provocan alertas automáticas cifradas hacia los centros de control, lo que fortalece el combate a prácticas como los ‘diablitos’.

Sin embargo, a pesar de los avances, existen algunos desafíos:

  • Debate sobre cortes remotos inmediatos por falta de pago.
  • Riego de ciberseguridad en una red digitalizada.
  • Necesidad de adaptación por parte de los usuarios.

Esta nueva red inteligente también permite agregar energías renovables, como paneles solares domésticos, facilitando el monitoreo de excedentes. En este nuevo sistema digital, el usuario deja de ser un consumidor pasivo y se convierte en un gestor activo de su consumo eléctrico.

Fuente: Tribuna del Yaqui